PARA EMPEZAR, INTERÉSATE POR TU ENTREVISTADOR Y POR EL PROGRAMA Y EL MEDIO QUE TE ACOGEN.

Tú también deberías hacer lo propio con él. ¿Qué sabes de la persona que te va a entrevistar? ¿Es muy agresivo en las entrevistas? ¿Y sobre el medio? El programa en el que vas a intervenir, ¿a quién va dirigido? ¿cuál es su target de audiencia?
LLEGA CON UNA SONRISA.
LLEGA A LA HORA QUE TE HAN DICHO PARA QUE NO TE DISFRACEN EN «MAQUILLAJE».
EL ESTILISMO.
Discreción, por favor. Los detalles y complementos justos, que no despisten. Y cuidado con las telas de rayas, de cuadritos o espiguilla porque hacen “moiré”.
En el caso de los hombres, recuerda que la corbata –sobre todo el nudo- habla incluso de nuestra ideología. Si decides ponértela, pertenezcas al partido que pertenezcas, evita un nudo excesivamente grande tipo Mario Conde.
EL MICRÓFONO.
Que conste que este consejo que damos los presentadores a nuestros invitados es incumplido sistemáticamente por los presentadores. Siempre lo olvidamos. Incluso algunos hemos ido al baño con el micro abierto mientras otro compañero –el de deportes, por ejemplo- intervenía en directo. El resultado en emisión puede llegar a ser muy desagradable.
EN EL PLATÓ.
EN LA MESA.
TU LENGUAJE, CLARO.
TU MENSAJE IMPORTANTE, AL PRINCIPIO.
El periodista que te entrevista suele estar presionado por la falta de tiempo y la necesidad de ser ágil para que la audiencia no cambie de canal. Te interrumpirá si alargas demasiado las respuestas. Por eso debes lanzar el mensaje que te interesa al principio, salvo que sea una entrevista en profundidad y de carácter íntimo.
Este principio respétalo también en tus ruedas de prensa. Un amigo periodista, de Ourense por cierto, me contaba el otro día que en su penúltimo empleo había días en los que tenía que asistir a seis ruedas de prensa. Iba a una y cuando la siguiente estaba a punto de comenzar, recogía el micro y se iba rápidamente al otro sitio. El problema estaba en que casi siempre quien daba esa rueda de prensa dejaba la noticia para el final y mi pobre amigo llegaba a su medio con material en bruto de seis ruedas de prensa, pero con ninguna noticia.
NO SEAS BRUTO, DAME UN TOTAL.
¿Y esto qué significa? Los periodistas recogemos tu intervención completa (el bruto), y de él extraemos los totales, también conocidos por insertos, según la cadena. ¿Quiere eso decir que de una rueda de prensa que nos ofrezcas y que dura por ejemplo una hora, nosotros vamos a radiar o televisar solo unos veinte segundos? Pues sí. Eso es o que quiero decir. Por eso debes evitar las subordinadas o usarlas poco; utilizar frases cortas y abusar de los “puntos y seguido” para que al periodista le sea más fácil extraer un fragmento de tu intervención. Si lanzas tu mensaje en 15 segundos lo habrás logrado. Tienes más información sobre los «totales» en este enlace del blog «3.333 preguntas y respuestas sobre Antena 3».
DAME UN TITULAR, ALIMENTA MIS INFORMATIVOS.
Si haces un anuncio, si aportas una novedad, lo habrás hecho bien. Saldrás en el espacio al que te han invitado, por supuesto, pero además, en el caso de los informativos, lograrás aparecer en otras ediciones de noticias de la cadena. Además, si el anuncio es relevante, el departamento de comunicación de esta pasará a los medios una nota de prensa y tu mensaje figurará también en otros medios.
RESPETA REGLAS MÍNIMAS DE DICCIÓN.
La «c» antes de «t» es como una «k»: Decimos «aktualidad» y no «aztualidad».
La «d» final no es una «z»: Decimos «Madrid» y no «Madriz».
Odia las sinalefas, con toda tu fuerza. Cuando una palabra que termina en vocal va seguida de otra palabra que empieza por la misma vocal, separamos las vocales: «La actualidad» se lee tal como se escribe, con una breve pausa entre palabras, y no «Lactualidad», comiéndose una «a».
Evita las terminaciones en «ao». Salvo que seas de Bilbao o te guste el bacalao.
INSERTA TU INICIATIVA EN UN PROYECTO MÁS AMBICIOSO.
Una pregunta concreta te puede dar pie a colar una respuesta más ambiciosa. Inscribe la medida por la que te preguntan dentro de un grupo de iniciativas más amplio, una decisión que persiga un objetivo más ambicioso que aquel por el que te interrogan.
Lo hizo muy bien José Manuel Rey Varela, nuevo conselleiro de Política Social de la Xunta de Galicia, en una entrevista que le hice en el Bos Días de la Televisión de Galicia. Le pregunté por el cheque bebé de 100 euros que la Xunta concederá a los padres de cada recién nacido y, en su respuesta, me dejó caer que esta era una sola de las medidas encaminadas a resolver un problema crucial de Galicia: la escasa natalidad. En ese momento el joven político (tiene 39 años) transmitió una imagen de líder, de alguien llamado a responsabilidades aún mayores. Un estadista con un proyecto de país.
CONTESTA A LA PREGUNTA QUE TE ESTÁN HACIENDO Y HAZ REFERENCIA A LO QUE TE HAN PREGUNTADO.
Una cosa es que tengas pretensiones de estadista y otra que ignores a tu entrevistador. Si no tienes nada que ocultar, no ocultes nada. Es cierto que hay periodistas que no escuchan al entrevistado pero la mayoría de ellos lo hacen: Si no le contestas a lo que te preguntan, es posible que te lo reproche. Si por el contrario haces referencia a su consulta, te lo agradecerá.
HABLA CON PASIÓN, SÉ SINCERO, PERO TEATRALIZA ¡SOLO UN POCO! TU INTERVENCIÓN.
Creo que para un presentador, un “paso a vídeo” de 20-25” es como una pequeña obra teatral. Es un actor, además de un periodista. El político debe tenerlo en cuenta. Hay que dramatizar un poco, lo justo, sin pasarse. No defiendo con esto la figura del busto parlante, no es eso. Solo quiero que se note la pasión con la que defiendes tus ideas:
-Unas cejas que se elevan mientras te diriges a la cámara dan la sensación que te implicas con lo que dices.
-Unas manos abiertas que se mueven sin artificios dicen que no tienes nada que esconder, que eres sincero.
-Una barbilla situada en línea con la cámara o un poco más baja te acerca al espectador. Esto lo dije hace unas líneas pero creo conveniente recordarlo en este punto.
Ojo porque todo esto puede tener un resultado deprimente si no se hace bien. Hay que ensayar. Olvídate de intentarlo en tu primera entrevista.
CORRIGE ERRORES.
Ya en casa, mira la grabación de la entrevista. Probablemente no te gustará tu voz, porque estás acostumbrado a escucharte desde dentro y ahora lo haces también desde fuera; ni tu presencia, pues la cámara te habrá engordado hasta ocho kilos.
Pero obsérvate con detalle , anota tus puntos débiles, muéstrale las imágenes a otras personas y prepara a conciencia tu próxima comparecencia en televisión.
El contenido de este post es un resumen de mi intervención en el 1º Seminario «Comunicar para Ganar», organizado por la delegación gallega de la Asociación de Comunicación Política, ACOP. Abogados, políticos, periodistas y otros profesionales unidos por la pasión por comunicar. .
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AQUÍ TIENES EL DOCUMENTO COMPLETO: COMUNICAR PARA GANAR