Frases como puñales: qué no podemos decir a padres en duelo por la pérdida de un hijo

La vida de Luisa y Miguel cambió para siempre el 24 de enero de 2019. Su hijo Miguel, de 8 meses de gestación, había muerto antes de nacer. Luisa, periodista de profesión, se apoyó en gran medida en la comunicación para ir, poco a poco, liberándose del terrible dolor que provoca la muerte de un hijo. Abrió primero un blog sobre la muerte perinatal y, después, escribió un libro, “Mi bebé estrella”, publicado por Hércules de Ediciones.

Comunicarse con el exterior a través de sus propios medios le permitió canalizar “toda la rabia, ira y tristeza” que le “oprimían el pecho”, según cuenta en el libro. No todos entendieron la necesidad de Luisa de relatar su día a día tras la muerte de Miguelito. Tuvo que escuchar, en boca de familiares o amigos, frases con las que supuestamente pretendían ayudarla pero que ejercían en ella el mismo efecto de un puñal. Son frases, sí, como puñales, que casi siempre se pronuncian con una buena intención, la de consolar a alguien que vive un duelo, pero que provocan el efecto contrario.

¿Cómo podemos consolar, aliviar, reconfortar a las personas que han sufrido la pérdida de un hijo o un ser querido?

¿Qué deberíamos decir,… si es que hay que decir algo?En el primer episodio del podcast Comunicación para Todos, la versión de audio de este blog, hemos hablado con Luisa y su pareja, Miguel Pato; con el neonatólogo Alejandro Ávila, que asesoró a Luisa tras la muerte de Miguelito, y Doda Vázquez, amiga de Luisa. 

Luisa nos cuenta cómo le cambió la vida, «absolutamente», a partir del momento en que le dieron el diagnóstico Lo siento, no hay latido: «Ha sido un duelo transformador… fue el peor momento de mi vida, pero ese mismo momento se ha convertido también en un hecho crucial y transformador». 

Alejandro, como profesional sanitario, reconoce que «hay gente que tiene una capacidad para comunicar innata», pero añade que «no podemos dejar las cosas en manos de las habilidades innatas cuando uno es un profesional sanitario». Por eso defiende la necesidad de que los profesionales como él reciban formación de habilidades de comunicación con sus pacientes.

Miguel habla del dolor que provocan esas frases que familiares y amigos pronuncian sin detenerse mucho en sus consecuencias. Reacciones a la pérdida de un hijo como ya tendréis otro, eres muy joven o aún no había nacido. «Son las 3 que más daño me hacen, sobre todo pensando que están hablando con una pareja que ha perdido su hijo», nos cuenta el marido de Luisa. 

Doda, periodista de profesión, como Luisa, cree «que haber contado su historia» en un blog tras la muerte de Miguelito «fue profundamente sanador», aunque hubo muchas personas que «creían que se estaba exponiendo demasiado». 

Puedes escuchar todos los testimonios en este primer episodio del podcast Comunicación para Todos, un nuevo espacio donde los profesionales de la comunicación comparten su talento y su experiencia: 

Solo para muy interesados en el mundo del podcasting, dejo aquí la posibilidad de descargar el guion de este episodio: CPT GUION 1

 

 

¿Qué te ha parecido esta entrada?

¿Me lo cuentas en un correo?

Consejos para encontrar empleo en periodismo y comunicación en 2021

El día en que escribo esta entrada, 5 de febrero de 2021, una de las agencias de noticias más importantes del mundo, Thomson Reuters, está buscando un corresponsal para «Iberia», que trabajará desde Madrid.

También pinta bien la oferta que publica la Asociación de la Prensa de Madrid (APM): 2 plazas vacantes de redactor / locutor en Radiotelevisión de Murcia.

Si un periodista se pusiese hoy a buscar empleo por primera vez en su vida podría llevarse una impresión muy equivocada de cómo está el mercado laboral en su sector: las ofertas que lanzan los grandes grupos de comunicación para trabajar en una redacción (una redacción de toda la vida, donde se redactan noticias de agencia, prensa, radio, televisión o medios digitales), esas ofertas, observo, son muy escasas. La coincidencia en el tiempo de las publicaciones de Thomson Reuters y Radiotelevisión de Murcia es un hecho extraordinario. Abundan otras, sin embargo, a las que un graduado en periodismo o comunicación audiovisual también puede optar, pero que no le llevarían a ganarse la vida con la búsqueda, redacción o edición de noticias, sino a ejercer de Communications Manager, Social Media Manager, Corporate Communications Specialist, PR & Communications Manager, Content Manager & Social Media Strategist, Digital Account Executive… Mucho manager, mucho inglés, mucho communications…

Parece claro por dónde van los tiros: las oportunidades para periodistas que afloran en las páginas de búsqueda de empleo están más relacionadas con la comunicación corporativa, las relaciones públicas y el marketing que con una labor propiamente periodística. Eso por un lado. Por otro, comprobamos que en la inmensa mayoría de las ocasiones se pide al candidato una larga lista de habilidades (técnicas, principalmente) que van mucho más allá de las que se necesitan para detectar dónde hay una noticia y contarla a sus lectores, oyentes o espectadores: RRSS, newsletters, SEO / SEM, WordPress, métricas…

El dominio de las herramientas, de la técnica, es por lo tanto absolutamente imprescindible para tener alguna opción a la gran mayoría de las ofertas. Por supuesto que la actitud, el entusiasmo que se demuestre en una entrevista de trabajo y otro tipo de conocimientos menos técnicos, más humanos, también son importantes. 

¿Y cómo deberíamos comunicar que nosotros somos el candidato ideal? Los lectores de este blog conocen ya a Irene Gamella, una joven periodista de currículum envidiable y muy original. En Comunicación para Todos lo hemos publicado. Irene simuló un CV que tenía el formato de una conversación telefónica a través de mensajes de texto. Con ese diálogo abrió un hilo en Twitter que tuvo una gran repercusión. Tanta que no tardó mucho en encontrar un empleo en El Confidencial. Actitud, formación, conocimientos, herramientas… y desechar el viejo currículum que, muy probablemente se quede sin que nadie lo lea, por su parecido al resto de los que un medio de comunicación recibe a diario. Por el contrario, se valora la capacidad de crear un contenido original en el que el candidato muestra los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para ser el elegido. Esa es la conclusión a la que llego con el caso de Irene.

ENLACES RECOMENDADOS

Quiero dejarte aquí una serie de enlaces recomendados para buscar empleo en periodismo y comunicación:

INDEED. Un buscador de empleo generalista en el que puedes fijar tu búsqueda y recibir alertas relacionadas: INDEED

APM. La Asociación de Periodistas de Madrid publica ofertas de empleo para periodistas: https://www.apmadrid.es/

TOP COMUNICACIÓN. Ofertas de empleo, principalmente en comunicación corporativa. top comunicación

HACES FALTA. Ofertas en el tercer sector, incluidas las relacionadas con comunicación. haces falta

IJNET. Oportunidades para periodistas: formación, becas, premios… IJNET

PERIODÍSTICOS. Renovación semanal de ofertas de empleo y becas. periodísticos

PR NOTICIAS. Ofertas semanales en el mundo de la comunicación. pr noticias

JUAN CARLOS RAMOS. Constantes ofertas de empleo en el perfil de Twitter de este periodista. Juan Carlos Ramos

EMPLEOPERIODISTA. Empleo en periodismo, comunicación y social media, seleccionado por el periodista José Manuel Rodos. Empleo periodista

Este mismo blog, Comunicación para Todos, seguirá publicando ofertas de empleo en la columna que tienes a la derecha de este texto.

¡Gracias por la lectura y buena suerte!

 

La comunicación, clave para la visibilidad de los pacientes crónicos

La EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) afecta a unos 3 millones de personas en España. Pero es una gran desconocida. ¿Los motivos? Influye, evidentemente, el hecho de que cuatro de cada cinco personas con EPOC desconozcan que la tienen. Pero los pacientes y los profesionales sanitarios coinciden en apuntar otra causa: el déficit de comunicación. 

Para un enfermo de EPOC es difícil transmitir por qué hay que tomarse en serio lo que le pasa. Incluso a su entorno más cercano. La calidad de vida empeora de una forma drástica y los problemas se multiplican. Me lo contaban hace pocos días pacientes como Iñaki Morán durante la emisión del evento que organizó FENAER (Federación Española de Asociaciones de Pacientes Alérgicos y con Enfermedades Respiratorias) con motivo del Día Mundial de la EPOC. Iñaki, trasplantado bipulmonar por EPOC y vicepresidente de FENAER, reconocía que un enfermo de EPOC suele sentirse solo:

«Los amigos y los vecinos no llegan a entender qué es lo que te pasa, porque aparentemente, sobre todo al inicio de la enfermedad, te ven saludable. Y que no puedas subir cuestas, coger pesos, subir escaleras o que tengas que parar muchas veces al andar porque te fatigas… todo eso no lo entienden».   

Lucía García, paciente con EPOC genético por déficit de ALFA 1, ve como «bastante limitante» el tener que ralentizar su ritmo de vida en cosas que antes le parecían normales: «A mí esto personalmente me cuesta bastante. Me gusta ser una persona independiente», nos confesaba. A Lucía le diagnosticaron EPOC hace solo un año y «todavía» puede hacer bastantes cosas, pero en un estado tan incipiente ya siente «soledad e impotencia» ante la dificultad de que su entorno entienda cuáles son ahora sus limitaciones: «Es muy difícil que alguien que te veía como una persona activa y muy dinámica de pronto comprenda por qué te paras, por qué dices que no puedes hacerlo, por qué no haces actividades que antes te entusiasmaban…». 

Esther Gamarra es una persona muy popular entre los enfermos de EPOC, gracias a su papel protagonista en el documental La Bicicleta de EstherEn él podemos ver cómo vivir pendiente de una máquina de oxígeno hace que todo sea más difícil, «por la sensación de falta de aire». En el evento, describía de una forma muy gráfica el día a día de un paciente EPOC: «La mente va más rápido de lo que van tus piernas». Esther debe esforzarse para respirar correctamente y eso limita mucho su vida y la de la gente que la rodea, su marido e hijos. Parece sin embargo que ninguna dificultad puede con sus ganas de llevar una vida plena: «Nos ha gustado mucho viajar y ahora es otra limitación más. Pero hay que tirar para adelante, el camino se hace andando, que la vida es preciosa y uno tiene que ser activo y positivo».

El académico y político Ángel Gabilondo, el periodista de Deportes Cuatro Ricardo Reyes y la actriz Fátima Baeza tuvieron la ocasión de plantear sus dudas acerca de la EPOC a Esther, Lucía e Iñaki, en este evento realizado en directo desde las instalaciones de Medicina TV. El Dr. Julio Ancochea (Neumólogo. Hospital Universitario La Princesa) aportó sus conocimientos científicos y habló de la «gran paradoja» que supone la situación de esta enfermedad en España: «La EPOC, pese a su gran impacto económico y social, sigue siendo la gran desconocida. Y eso no podemos permitirlo».

¿QUÉ ES EL DÉFICIT DE ALFA 1?

Precisamente, para contribuir a hacer de la EPOC una enfermedad más conocida, pude participar como formador en unas sesiones dirigidas a miembros de ALFA 1 ESPAÑA, una de las asociaciones integradas en FENAER. El déficit de Alfa 1 Antitripsina, una proteína que se produce en el hígado y que tiene la función de proteger los pulmones, provoca enfermedades pulmonares y hepáticas. Es una enfermedad rara y, como ocurre con la EPOC, infradiagnosticada. De mi participación en las clases extraigo estas conclusiones:

LOS PACIENTES DEBEN MEJORAR SUS HABILIDADES DE COMUNICACIÓN

Como en cualquier otra enfermedad, la comunicación es importante. Para Elena Goyanes, directiva de Alfa 1 España, el empoderamiento del paciente crónico «pasa inexorablemente por ser capaz de desarrollar sus capacidades de comunicación». Un paciente con una enfermedad crónica debe «comprender y conocer el entorno, sus derechos, la enfermedad que le afecta o las interioridades del propio sistema sanitario», pero todo eso, añade, «no es siempre suficiente». Por eso debe mejorar sus habilidades de comunicación, para adquirir «un mayor control sobre las decisiones que afectan directamente a su salud”.

LOS PACIENTES SABEN CÓMO SE SIENTEN… PERO NO TODOS SON CAPACES DE TRANSMITIRLO

“Los pacientes con enfermedades raras se ven demasiado a menudo en situaciones en las que deben defenderse, reclamar, exigir e incluso hacer públicas sus dificultades, o las injusticias que padecen», asegura Elena. Todos los enfermos crónicos saben cómo se sienten, pero no todos saben transmitirlo y eso es frustrante: «Poner a su disposición una serie de herramientas que faciliten esta comunicación ha sido uno de los objetivos fundamentales del programa”.

LOS PACIENTES NECESITAN «CONECTAR» CON LOS PROFESIONALES SANITARIOS

La relación que establecen los pacientes con patologías crónicas con los sanitarios es diferente a la que pueden tener otras personas: «Cuando se trata de una condición rara, como es el caso del Déficit de Alfa-1 Antitripsina, la calidad de esa relación resulta determinante para la salud física y mental de los pacientes, sus familias y cuidadores. Si existen dificultades de comunicación esta conexión puede que nunca llegue realmente a establecerse. En esas situaciones, el mayor perjudicado será siempre el paciente».

Para saber más, puedes ver la grabación del acto del Día Mundial de la EPOC aquí: Evento Día Mundial EPOC

Actualización: 

El 10 de febrero de 2021 FENAER puso en marcha «Date un respiro», un podcast que se publicará semanalmente en las principales plataformas de audio y que, sin duda, contribuirá a dar un gran paso adelante en la visibilidad de los pacientes con patologías respiratorias.

Para escuchar el podcast: https://www.spreaker.com/show/dateunrespiro

 

Y tú, ¿qué opinas? ¿me lo cuentas en un correo?

Comunicar desde las instituciones es fácil

Llevo un par de semanas intentado escribir una entrada sobre los últimos errores en comunicación institucional que a mi juicio se están cometiendo estos días. Pero en cuanto elijo una pifia, salta otro caso y ya no sé por dónde tirar.

Para este post cuento con la ayuda de dos periodistas y amigas: Irene Cacabelos, profesional con mucho rodaje delante y detrás de las cámaras, y Ana Zulima Iglesias, profesora de la Universidad Pontificia de Salamanca

El caso de los geles hidroalcohólicos del metro o cómo convertirte en un meme:

El vicepresidente y el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado y Ángel Garrido, convocaron a los periodistas para anunciar que 50 dispensadores de gel hidroalcohólico quedarían instalados en otras tantas estaciones del Metro de Madrid. 

El deseo (legítimo) de figurar por parte de ambos políticos, la intención de comunicar desde mi vicepresidencia y desde mi consejería, yo, Ignacio Aguado, y yo, Ángel Garrido, somos competentes, estamos tomando medidas contra la pandemia y al pie del cañón, y por eso no sólo encargamos los dispensadores, sino que, además, dejamos el coche oficial, venimos al metro y damos ejemplo desinfectándonos las manos con el gel, ese propósito, digo, ha convertido a ambos en carne de meme. 

Algunos de estos montajes tienen mucha gracia, por cierto, como estos que «Gazpacho», «Eleven», «Pep», «Capitán Cavernícola» y «Proscojoncio» han publicado en Twitter:

¿QUÉ SE HA HECHO MAL?

Colocar 50 dispensadores de gel es una decisión discreta (no requiere ni mucha imaginación ni mucho presupuesto); tardía (a esas alturas ya deberían haberse instalado no 50, sino muchos más), y anecdótica: lo que hubiera justificado realmente convocar a los periodistas sería la ampliación de los horarios del metro en las líneas más concurridas. 

La comunicación del hecho podría haberse solucionado con una simple nota de prensa. Mejor aún, con la colocación directa de los dispensadores que, con el logotipo de la CAM impresos, habrían quedado perfectamente identificados. Podría haber sido pertinente la misma rueda de prensa en el metro a los pocos días o semanas de que el coronavirus hubiera hecho acto de presencia entre nosotros, no seis meses después.

«Querido político: si tu dircom te dice que dar carácter de noticia a esa decisión no es buena idea, hazle caso, déjalo, ya tendrás otra ocasión para salir en los medios».

Comunicar desde las instituciones no es tan difícil: primero haces algo por el bien común y poco después, si crees que es de interés, lo cuentas. Debes lanzar el mensaje en el momento oportuno, ni mucho antes ni mucho después, y adecuar la envoltura o protocolo del acto a la importancia o trascendencia de lo que comunicas. Querido político, esto es importante: si tu dircom te dice que dar carácter de noticia a esa decisión no es una buena idea, hazle caso, déjalo, ya tendrás otra ocasión para salir en los medios, porque muy probablemente tu asesor estará mucho mejor formado en comunicación que tú.

LO DE LAS BANDERAS

Puede también darse el caso de que haya que comunicar una gestión muy cuestionable. Que haya que vender humo. La Comunicación Institucional no está para eso. O no debería estarlo al menos. No puede ocultar la verdad de las cosas. Puede darle cierto brillo, aportar algún valor, ayudar a la institución a llegar a los públicos a los que quiere llegar y no a otros, pero no puede transformar una realidad. 

Por ejemplo, si en plena segunda ola de una pandemia dos administraciones, una autonómica, otra nacional, en vez de comunicarse constante y fluidamente por cualquier medio rápido (teléfono, videoconferencia, whatsapp, ¡incluso por el viejo fax!), si en vez de eso, andan a la greña, no se entienden y toman decisiones contradictorias, ¿qué podemos hacer como consultores de comunicación? ¿No se te ocurriría, verdad, organizar un acto solemne, con 24 banderas dispuestas sobre una tarima y una realización televisiva propia de un encuentro bilateral entre King Jong-un y Donald Trump? ¿Verdad que no?

Oh… glups

"Semana horribilis", la colaboración de Irene Cacabelos

La verdad es que no está siendo una semana muy brillante en lo que a comunicación institucional se refiere. Por poner el foco en la Comunidad de Madrid, este miércoles han vuelto a repetir el error de la semana pasada. Convocar a la prensa para anunciar que el viernes anunciarán algo. En tiempos de crisis la comunicación debe ayudar a dar certidumbre y este tipo de decisiones no ayudan. Generan desconfianza y reflejan descoordinación.

La otra «perla» ha sido el acto de inauguración de dispensadores de gel en el metro. Que siete meses después se convoque a la prensa para «cortar la cinta» de unos dispensadores manuales ha provocado indignación y risas a partes iguales y en política si hay algo que no se puede hacer es el ridículo. En plena polémica porque los trenes del suburbano viajan abarrotados no parece buena idea vender el gel como la solución. O convocas para anunciar que duplicas las frecuencias de los trenes o mejor ahorrarse el acto. 

A veces los políticos se aferran demasiado a la máxima de «que se me vea o que hablen de mi aunque sea mal «, pero no es el momento. La semana aún no ha terminado y ya han cambiado al director de comunicación de la CAM. Es el tercero desde la llegada de Ayuso. No le va a faltar trabajo aunque tengo la impresión de que el peso lo lleva el jefe de gabinete de la presidenta. Ya se pudo ver en el «acto  de las banderas» del lunes. Miguel Ángel Rodríguez e Iván Redondo fueron fotografiados controlando la escenografía. Dos buenos estrategas electorales que en cambio quizás no sean los mayores expertos en comunicación de crisis. Demasiadas frivolidades en tan poco tiempo.

Twitter Irene: @Icacabelos

"Una mala estrategia de Comunicación Institucional", la colaboración de Ana Zulima Iglesias

Analizando los últimos actos en los que la Comunidad de Madrid ha convocado a los periodistas, creo que la clave es la confusión entre el concepto de comunicación institucional y comunicación corporativa. 

Con la primera, las instituciones públicas tienen como objetivo establecer relaciones de calidad con los públicos con quienes se relacionan. Estas buscan una notoriedad social e imagen adecuada a sus objetivos y actividades teniendo siempre como condición fundamental la necesaria contribución al bien común. 

En el caso de la Corporativa, las empresas privadas usan la comunicación para establecer una conexión adecuada con su público de interés que favorezca en último término el crecimiento del negocio. 

En las dos se pretende la creación y mantenimiento de una reputación y lograr cierto grado de influencia y notoriedad, pero cuando se trata de entes públicos la consecución de ese bien común debe sobrevolar al resto de propósitos. Justamente el requisito que parecen haber olvidado los organizadores de esos últimos actos, convocatorias y mensajes vacíos. La estrategia de comunicación de la Comunidad de Madrid parece en los últimos días más preocupada por hacer un “lavado de cara” urgente al Gobierno madrileño que por detenerse a analizar qué contribución a ese bien común tiene lo que se está transmitiendo. Una equivocada táctica para un ente público a la que se une además otra consecuencia negativa: se utiliza a los periodistas y su ejercicio para hacer publicidad institucional, lo que puede generar a largo plazo su descrédito como fuente para estos profesionales. 

Espero que, en este caso, no se cumpla el famoso cuento del pastor mentiroso y el lobo: ese en el que el pastor se entretenía constantemente avisando al resto de habitantes del pueblo de la falsa llegada del malvado lobo. Tanto recurrió el pastor a la simulación y el engaño con su comunidad, que el día que realmente apareció el animal nadie fue en su ayuda. La credibilidad se gana y se pierde. Esperemos que los periodistas sigan acudiendo a esas citas para informar, esta vez, de noticias que lo merezcan.

Twitter Zulima: @Zulimaic

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Cómo crees que debería ser la Comunicación de nuestras instituciones? ¿Me lo cuentas en un correo?

Pero, ¿para qué nos sirve la ortografía?

Un artículo de un periódico de tirada nacional escrito con siete faltas ortográficas y un tuit que alcanzó cierta viralidad porque su autor aseguró que la ortografía era «un marcador social» me han hecho reflexionar.

Artículo y tuit se han publicado solo unos días antes de mi primera clase de la asignatura de Redacción Informativa en el grado de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la Universidad Nebrija. Así que, pensando en mis alumnos, me propuse recabar reflexiones sobre el valor de la ortografía por parte de docentes, académicos y profesionales de la comunicación, a quienes pregunté: «¿Qué hago con mi próxima clase de Redacción? ¿Recomiendo el artículo a mis alumnos?». Aquí están los resultados.

El artículo se publicó el pasado domingo, 13 de septiembre. Aparecían las palabras «aqui», «policia», «oposicion» e «investigacion» sin tilde; y «dándo» y «pidiéndo», con tilde. Se me escapó en su momento «ocultarselas», que debería haber sido escrita con tilde en la antepenúltima sílaba, como todas las esdrújulas.

Anunciación Ramírez, vicedecana de Periodismo en la Universidad CEU Cardenal Herrera, me responde que corregir faltas ortográficas es «una pelea continua». Para los estudiantes de la ESO con los que trata, «las tildes no son faltas» en parte «porque así se trata en los coles e institutos (en muchos, al menos). Las tildes van al margen de lo que consideran faltas» ortográficas.

Víctor Núñez, director general de School Market y de Éxito Educativo, además de profesor universitario, cree que sí debo mostrarlo a los alumnos pero «como antología del disparate» y me pide que se lo envíe para usarlo también en sus clases.

Sara Carreira, periodista, reconoce que «erratas las tenemos todos, sobre todo desde que han desaparecido los correctores y el ordenador no es muy sutil con las diferencias (a ver, haber…)» pero es cierto, añade, «que se ve cada FALTAZA…». Y termina el tuit con otra verdad, que nada tiene que ver con la ortografía: «Nos hacemos mayores, Luis».

Virginia Olmedo, periodista y vocal de Comunicación en la Junta Directiva de ANIS (Asociación Nacional de Informadores de la Salud), me da una buena idea: «Mándaselo [a mis alumnos] para que lo comenten sin decir nada de la ortografía. Luego lo debatís y nunca se les olvidarán las faltas ortográficas».

En Linkedin he recogido también unas cuantas opiniones:

Marta Rodríguez Paños, experta en Comunicación Corporativa y Relaciones Públicas, cree que es una ocasión «excelente para preguntarles por las normas de acentuación. No es ninguna sorpresa que los chavales lleguen a la universidad sin tener ni la menor idea de lo que es una esdrújula», asegura. A su juicio, le haría un «favor a sus futuros lectores si les hicieses repasar y aprender a fuego» estas normas.

Flor de Paz Alcántara, asesora de Comunicación en el Ayuntamiento de Guía de Isora, opina que mis alumnos deberían leer el diccionario, las reglas gramaticales y buenos autores», además de «mirar la hemeroteca y leer prensa antigua», considera.

Eva Martín, periodista, se define como «pesimista» en este sentido y añade que «parece que los correctores de estilo ya no se estilan. Pena, penita, pena».

Eva Mateo Asolas, experta en Comunicación Corporativa, Marketing Digital y Storytelling, aporta muchos consejos para mejorar los conocimientos ortográficos de los universitarios: «Pueden leer los periódicos… y cazar erratas y errores ortográficos y gramaticales… Y leer los manuales de estilo de los propios periódicos y comparar. Suscribirse al boletín electrónico de la Fundéu. Recurrir a los expertos en ‘cazagazapos’ de la radio. Acudir a diccionarios. Tener referentes que escriban correctamente».

Hay otras muchas opiniones interesantes, pero he recogido solo estas muestras que, en conjunto, le dan a la ortografía el valor que  creo que le corresponde: ser un conjunto de normas necesarias para comunicarnos mejor. De opinión diferente es Andrés Benítez, el autor del tuit que le da a la ortografía una función de «marcador social».

¿Y tú qué opinas? ¿Qué valor tiene la ortografía para ti? ¿Me lo cuentas en un correo?

La sonrisa de Leo, en recuerdo a Leo Picazo

Haz la prueba. En Twitter, introduce las palabras Leo y sonrisa en los «Filtros de búsqueda» y te saldrá un buen número de tuits sobre la misma persona: Leo Picazo, el productor de Antena 3 que falleció el 1 de noviembre de 2020 de forma repentina. Hasta tal punto la sonrisa de Leo era perenne, sincera y apreciada por sus compañeros, que ahora estos lo recuerdan en sus mensajes dejando para la memoria digital el más bello de los algoritmos, motivo de orgullo para sus familiares y amigos: un nombre que quedará eternamente asociado con la palabra «sonrisa».

Aquí sólo unos pocos ejemplos de esos mensajes:

Óscar Vazquez describe a Leo como «compañero de la eterna sonrisa». 

Pablo Conde recuerda que siempre «llevaba una sonrisa en la cara y la mejor disposición para ayudar». 

Matías Prats López, que «siempre tenía una sonrisa y un sí». 

Lorena García le dice que echa de menos «tu llamada, tu ilusión, tus ganas» y «tu sonrisa».  

Sandra Golpe, desde Washington, se emocionó al recordar que «era un compañero muy querido que siempre tenía una sonrisa en la cara». 

Su cadena, Antena 3, destaca en su tuit que «Leo siempre alegraba con su sonrisa». 

Patricia Escalona habla de «un tipo humano, de sonrisa eterna, resolutivo y encantador». 

Soledad Pérez Vicens manifiesta su tristeza por la marcha de quien nunca salía un mal tono y, sin embargo, «siempre una sonrisa». 

Marta Chavero habla de él como «la amabilidad personificada y la sonrisa permanente». 

Roberto Brasero lo tiene también muy claro: «Tendremos siempre una sonrisa cuando te recordemos, Leo». 

Gloria Serra asegura que echará de menos «su sonrisa cariñosa y sus buenos deseos» cuando se encontraban.

Y así más y más mensajes. 

Sonriamos más. De forma franca. Aunque a veces la procesión pueda ir por dentro. La sonrisa es contagiosa. La mala leche también. Leo tenía la vacuna contra la apatía, en la que es tan fácil caer en estos tiempos. Heredemos su legado. ¿Qué podemos perder?

Descansa en paz y sigue sonriendo, Leo. 

Mi pésame a su familia y amigos.

ACTUALIZACIÓN: Marta, hermana de Leo, nos envía este mensaje:

Soy Marta, la hermana pequeña de Leo.

En casa, siempre fue Polo. Polito. Polete… y después llegó Leo, la persona madura, maravillosa, profesional, entusiasta y amante de hacer las cosas bien que habéis conocido.

No sabéis lo reconfortante que es para su familia ver, leer, tocar con los dedos cada frase, palabra, gesto o guiño del cariño que en todos despertaba. Lo necesitamos nosotros. Lo necesitan sus amigos. Lo necesitan sus compañeros.

Porque con cada una de estas despedidas y todas en su conjunto componen la imagen de la GRAN persona que es mi hemano. Mi orgullo. Y que solo ahora, con su marcha, tomamos consciencia de la dimensión e importancia que ha tenido en cada uno de nosotros.

Ha dejado en todos una huella especial e imborrable, porque él es un ser especial e inolvidable.
GRACIAS SIEMPRE. SONREIRÉ.

Este es, probablemente, el currículum de periodista más original y eficaz que has visto en mucho tiempo

Irene Gamella ha trabajado en la agencia EFE y en la Comisión Europea; ha estudiado dos grados (Periodismo y Comunicación Audiovisual), un máster en Relaciones Internacionales y Comunicación, y varios cursos, como Reporterismo de Guerra o Diplomacia y Relaciones Internacionales para Periodistas. Es un buen currículum, muy completo sin duda, hay buen fondo. Pero tan buena como el fondo es la forma: una simulación de una conversación telefónica a través de mensajes de texto. El vídeo abre un hilo en el que Irene resume su experiencia profesional de una manera muy gráfica.

Si quieres ver el hilo completo, haz click sobre el texto del tuit. Vuelve después a este blog y te cuento cómo se ha hecho el currículum. Si quieres ver sólo el vídeo, hazlo en la imagen:

Irene se basó en un lyric video (videos musicales de bajo coste que incluyen la letra de las canciones) de una de sus canciones favoritas: «Favourite ex», de Maisie Peters.

El vídeo de Maisie Peters tiene como has visto el formato de teléfono móvil, pero en horizontal. Ella buscó «cómo darle un poco la vuelta» a la idea para «adaptarlo» a lo que quería contar. Después, sólo ha sido necesario «echarle dos o tres días en After Effects», me cuenta. El hilo de Twitter que encabeza el vídeo está basado «en lo que hizo Sergi Santiago (@_sergisantiago en Twitter) hace un par de años». 

La idea original no era esta, sino, revela Irene, crear un corto con un dibujo de ella misma, como el que hizo recientemente con el Character Animator: una animación de Fernando Simón que hizo durante el confinamiento.

Si yo buscase contratar a un periodista, no me lo pensaría demasiado: irene.gamella@gmail.com

¿Qué te ha parecido esta entrada? ¿Tienes también un currículum original o alguna idea interesante para compartir? ¿Me lo cuentas en un correo?

Formador online, ¿aburres o enriqueces? Enriquece tus clases a distancia con técnicas propias del periodismo

Los profesionales que se dedican al menos parcialmente a la formación han tenido que cambiar la manera de relacionarse con los alumnos de una manera que nunca habían sospechado. En mi caso, desde el pasado 14 de marzo, o imparto sesiones a distancia o me las imparten. Profesor online por la mañana, alumno online por la tarde. Hemos tenido que subirnos a este carro, sin apenas tiempo y con mucha improvisación. Quizá ahora es momento para reflexionar y dar un giro a nuestras clases para que sean más entretenidas, sin que por ello pierdan calidad y rigor. 

¿Cuál es mi propuesta? Sugiero incluir en las clases online los formatos periodísticos audiovisuales más habituales. Veamos:

El secreto está en recurrir a

LAS NOTICIAS. 

Incluir vídeos en tus formaciones online aporta una dosis de calidad en tus clases. Si los editas como si se tratara de una noticia (con tu voz en off, los planos que hayas grabado y los testimonios que hayas recogido), estás ofreciendo un contenido elaborado, único, de tu propia cosecha, que no pasará desapercibido. 

Además, esos minutos en los que no estás expuesto ante tus alumnos te permitirán tomar un breve respiro, sin tener que interrumpir el desarrollo de la sesión. Es muy importante, eso sí, que estas noticias sean breves para que los asistentes no pierdan el interés. Con 5 minutos debería ser suficiente para centrarte en un aspecto muy concreto de tu temario. 

Si te interesa incluir noticias en tus formaciones, te aconsejo que te suscribas a una plataforma de edición de vídeos. La opciones gratuitas suelen tener una molesta marca de agua que desaparece en la opción de pago. Pero entiendo que vas a hacer una buena inversión. Yo suelo utilizar Filmora. 

Los asistentes a tus sesiones apreciarán el esfuerzo, con vídeos de elaboración propia que duran lo justo para formar y entretener al mismo tiempo. 

LAS ENTREVISTAS. 

Filmora te serviría también no solo para grabar entrevistas a distancia (pues tiene la opción de grabar la pantalla para registrar, por ejemplo, una entrevista por ZOOM), sino también para editarlas. Esto último es muy importante: se trata de reproducir solo las partes de la entrevista que hayan resultado interesantes, salvo que hayas mantenido una conversación que merece ver de principio a fin. Selecciona los fragmentos más interesantes, elimina las partes que aporten poco o nada y cubre algunos momentos de la charla con imágenes relacionadas con el tema que abordas, respetando el audio. Puedes incluso incluir la opción de los rótulos para destacar los diferentes subtemas de la entrevista o para transcribir literalmente algunos de los titulares más destacados que va dejando tu entrevistado.    

No descartes la posibilidad de incluir entrevistas en directo. Presentas a tu invitado, le planteas varias preguntas y reservas unos minutos finales para que los alumnos intervengan con sus dudas. 

LOS DEBATES. 
El debate mantiene su buena forma en la parrilla televisiva. Los magacines matinales (tipo Espejo Público), los programas de infoentretenimiento vespertinos (como Más Vale Tarde) y contenedores políticos de prime time (La Sexta Noche) recurren al debate, al menos como una sección, para atraer la atención de cientos de miles o millones de espectadores. ¿Por qué no pruebas a incluir un debate entre tus alumnos? Plantea un tema que esté relacionado con tu clase y que pueda ser expuesto al menos desde dos puntos de vista, concede un tiempo para cada uno de los dos voluntarios que se presenten a defender las dos opciones y, al final, si te lo permite la plataforma que utilizas para tus clases, lanza una encuesta entre el resto de los alumnos para que decidan quién ha ganado.
 
Si esta entrada fuese una clase, por ejemplo, se me ocurriría proponer el siguiente debate: ¿Crees que las herramientas periodísticas pueden ayudarte a impartir clases online más entretenidas? 
 
¿Me lo cuentas en un correo?

Por cierto, si te interesa asistir a la próxima edición del Curso Online de Comunicación Televisiva de Atresmedia (28 de septiembre a 2 de octubre + clase extra el 8 de octubre), aún estás a tiempo: Tu plaza en el Curso Online de Comunicación Televisiva

Escríbeme si tienes alguna duda. Gracias.

 

Un evento online no es una videollamada. ¿Qué es entonces?

¿Qué debemos tener en cuenta para diseñar, presentar o simplemente intervenir en un evento corporativo online? ¿Cuáles son los errores más comunes que hay que evitar y los trucos o herramientas que nos ayudan a dar visibilidad a nuestra marca? Os dejo aquí los mismos consejos que les he dado a mis clientes, empresas u organizaciones de todo tipo que, más o menos forzados por la nueva realidad, han reconvertido un evento presencial en un acontecimiento online.
 

    • EL CONSEJO MÁS IMPORTANTE: NO ES UNA “VIDEOLLAMADA”, ES UN EVENTO.

Si no tienes tiempo para leer esta entrada hasta el final, quédate al menos con esta idea: un evento no es una simple videollamada. La actitud que debemos mantener es diferente: se trata de ofrecer un plus de entusiasmo en nuestra comunicación. Por ejemplo, a los emprendedores que presentaron su proyecto en el demo day de la EOI (Escuela de Organización Industrial), les recomendé que cuando llegase su turno de intervención imaginasen que subían a un escenario físico a recoger un premio. Además, a cada uno de ellos les di paso con una pregunta que les llevaba, con la respuesta, a enlazar con su presentación de una forma fluida, sin interrupciones. Las preguntas estaban pactadas y planteadas con el fin de que cada participante se luciera ante los presentes. Todo respondía a un guion, pero representado con naturalidad y ritmo, sin encorsetamientos.

  • ELIGE BIEN LA PLATAFORMA.

Si está en tus manos la elección de la plataforma, ten en cuenta que no todas te ofrecen la posibilidad de ver al mismo número de asistentes. Blackboard, por ejemplo, solo permite ver a cuatro personas. Yo me siento más cómodo en Zoom. Tengo a más participantes en la pantalla, sintiéndome así más acompañado.

  • TÚ PUEDES HACERLO. A TU ESTILO Y SIN RENDIRTE: NO TE QUEDARÁS EN BLANCO NUNCA.

Comunica según tu estilo. Cada uno de nosotros tenemos nuestra forma de comunicar. Podemos ser más o menos serios, más o menos enérgicos… pero todos tenemos una manera de presentar nuestro proyecto. Y todas ellas valen. No te quedarás en blanco NUNCA, porque tendrás tu intervención escrita en unos papeles. Antes de no saber qué decir, bajas la vista y tiras de lectura. Sin complejos.

  • MEJOR TARJETAS QUE PAPELES.

Los folios valen. Si los tienes además sobre la mesa no se verán. Pero si imprimes en cartulina unas tarjetas tamaño medio folio A4 y con tu logotipo visible en la cara que da a la cámara, lograrás un efecto más corporativo y eficaz. Sostén con una mano las tarjetas y mueve la otra según lo necesites, para enfatizar tus mensajes.

  • MIRA A LA CÁMARA.

Parece una obviedad decir que hay que mirar a la cámara, pero es necesario recordarlo. Si miramos a una o a varias de las personas que aparecerán en la pantalla del ordenador, perdemos la fuerza de la mirada. Si, por el contrario, miras directamente a la cámara mientras hablas, cada uno de los asistentes tendrá la sensación de que hablas solo para él o ella.

  • PRESTA ATENCIÓN AL TIEMPO.

En los eventos presenciales es muy importante que te ajustes al tiempo. En los actos online, aún lo es más. Si eres presentador, ni te excedas en tiempo ni des tanta información que dejes a la persona que presentas con poco decir, porque tú ya lo hayas dicho todo.

  • DIRÍGETE A TODOS, NO SOLO AL PRESENTADOR.

Si nuestro papel se limita a intervenir durante un breve espacio de tiempo y el presentador nos da paso, nosotros nos dirigimos a TODOS los asistentes. Hablamos en plural. Nadie debe sentirse ignorado.

  • MUESTRA TU PRODUCTO (O ALGO RELACIONADO CON TU SERVICIO).

El cuidado del fondo, de todo lo que aparece detrás de nosotros, es fundamental. Si eres artesano, por ejemplo, lo ideal sería transmitir desde tu taller. Cuida la iluminación y aprovecha la oportunidad para mostrar tu producto en directo.

  • REDUCE AL MÍNIMO TU PRESENTACIÓN (POWER POINT).

Prioriza los elementos del punto anterior (elementos materiales, el fondo, interacción con tu producto…) y minimiza la importancia de las presentaciones. El Power Point es poco aconsejable. Como si no necesitas utilizarlo. Si lo haces, te aconsejo que sean pocas las presentaciones y que las expongas de una sola vez, todas juntas. Utiliza solo imágenes de calidad y no satures a los espectadores con un exceso de datos.

Volviendo al ejemplo del demo day de la EOI que ya conoces: dos hermanas presentaron su negocio de lettering sin recurrir al Power Point en lo más mínimo. Ni una sola slide para informar incluso de sus necesidades económicas. Como habrás imaginado, enseñaron su presupuesto «presencialmente», rotulado en un papel que mostraron a cámara. Lograron un efecto más espectacular que si se hubieran limitado a incluir el dato en una triste pantalla de Power Point.

¿Qué te ha parecido esta entrada? ¿Me lo cuentas en un correo?

¿Podría un presentador del Telediario de 1980 conducir un informativo en 2020? ¿Y en sentido inverso?

A los asistentes a las dos primeras ediciones del Curso Online de Comunicación Televisiva de Atresmedia he procurado transmitirles las habilidades imprescindibles para ponerse delante y detrás de una cámara. Cuando estamos a punto de impartir una nueva edición del curso (del 7 al 11 de septiembre 2020), el periodista Alejandro Macías, gran conocedor de la historia de la televisión, se plantea en su colaboración con este blog si los profesionales de aquellos Telediarios de los años 80, por ejemplo, podrían conducir un informativo en la televisión actual. Y también si sería posible hacer el viaje inverso.

Si te gusta la televisión, ponte cómodo/a y disfruta de este artículo de Alejandro Macías. Después, tienes un enlace con la web  de Atresmedia Formación, con toda la información disponible sobre su amplio catálogo de cursos para este otoño e invierno y en el que figura el de Comunión Televisiva, por supuesto.

LOS INICIOS

Cuando TVE comenzó sus emisiones regulares el 28 de octubre de 1956, nadie pensó que fuera necesario tener unos servicios informativos, total, en plena dictadura poco se podía informar. Hablamos de una época en la que todas las cadenas de radio tenían que conectar con “El Parte” de RNE, no se permitían boletines propios. De ahí que vuestros abuelos sigan diciendo eso de “voy a ver qué dice el Parte”, como si de una servicio militar se tratara.

Uno de los pioneros de aquella primigenia TVE, David Cubedo, fue el que sugirió que sería importante ofrecer noticias para los televidentes y la cosa se puso en marcha al año siguiente. Él mismo sería el presentador de una de las ediciones, los otros dos fueron Jesús Álvarez y Eduardo Sancho.

Un motorista llevaba los papeles con la información pautada desde RNE hasta el chalecito del Paseo de la Habana donde se encontraba la sede de la tele y los presentadores leían “a pelo” esa información. Poco a poco fueron incorporando fotografías y se suscribieron a los servicios de alguna agencia y también a los de imágenes de la poderosa CBS, cadena estadounidense que era la referencia informativa en aquella época. Eso en cuanto a lo internacional, lo nacional… tardaríamos unos años en mandar reporteros a la calle con cámaras de cine de formato casi aficionado y eso precisaba un revelado y montaje, así que normalmente no se emitían hasta uno o dos días después.

 

Cuento todo esto porque es necesario para entender lo que vino después y es que, en realidad, durante décadas no hubo grandes cambios en cuanto a la forma de presentarse ante el espectador. Hasta mediados de los setenta, y salvo honrosas excepciones de las que hablaremos, el locutor de informativos (no necesariamente periodista) era hombre, de voz generalmente grave y rotunda, de dicción perfecta y de edad media. Era rarísimo ver a un locutor joven, aunque los hubo, generalmente sustitutos o como “acompañantes” del presentador principal. En los 60 y primeros setenta la separación “Informativos vs. Programas” prácticamente no existía y algunos de los locutores más reconocidos de los Telediarios también se encargaban del entretenimiento, como el todoterreno Jesús Álvarez.

EL AUTOCUE NO SE GENERALIZÓ HASTA AVANZADOS LOS 80

El tele-prompter o autocue, ese aparatito que nos permite leer los textos directamente de la cámara, no se incorporó a los estudios de TVE de forma generalizada hasta… ¡mediados de los ochenta! Todos los presentadores utilizaban la técnica que el pionero Eduardo Sancho definía como “el bebe-patos”, es decir, leer del papel directamente y levantar la vista tanto como fuera posible para no perder el contacto visual con el espectador. En esto los había mejores y peores y algunos habían perfeccionado la técnica o bien tenían una extraordinaria memoria que les permitía aprenderse una parte del texto hasta que las “colas” decidían entrar en imagen.

No existían las conexiones en directo y las crónicas de los corresponsales (servicio que se había montado a finales de los sesenta) eran en formato cine o bien, para noticias de última hora, telefónicas sobre colas de imagen de alguna agencia, pero no en directo. Eso implicaba que cada vez que el presentador tenía que dar paso a un reportaje o a una crónica tenía que encomendarse a Santa Clara, patrona de TVE, para que no tardara demasiado. A veces esos segundos se hacían eternos y el pobre locutor aguantaba la espera con resignación. Si hoy nos ponemos nerviosos cuando se retrasa 2 segundos, imagina estar en un plató y esperar (fácilmente) 30 segundos. Estaban hechos de otra pasta.

Es importante recalcar que esa corrección y encorsetamiento eran exigencia de la Casa y que incluso existían multas por “salirse del tiesto”. Si había una equivocación y se consideraba “falta”, multa al canto. No se andaban con chiquitas, de ahí que hoy cuando vemos fragmentos conservados de aquellos telediarios nos parezcan “casi artificiales”. De esa época viene el famoso descalificativo de “bustos parlantes”.

EL PRIMER MATINAL

A finales de los 60 se producen tímidos intentos de modernizar todo aquello. En 1968 se monta el primer informativo matinal, “Buenos días”, y por primera vez una mujer aparece presentando noticias. Su nombre: Blanca Gala. Apenas duró una temporada en antena. Se paralizó aquello de la televisión matinal (breve apunte: no había tele por las mañanas, teníamos carta de ajuste, tras este efímero intento no hubo programación matinal hasta 1986, precisamente con otro “Buenos días”).

24 HORAS CON HERMIDA Y MARTIN FERRAND

Otro intento de evolución: la última edición del telediario en 1970 pasa a llamarse “24 horas” y se reclama a Jesús Hermida que regrese de la corresponsalía de Nueva York para encargarse de él. Había narrado la llegada del hombre a la Luna unos meses antes, llevaba ya unos años allí y había visto a grandes maestros como Walter Cronkite en la CBS o a la pareja Huntley-Brinkley en la NBC y pensó que le llamaban para hacer algo similar. Esa era la idea inicial pero Don Jesús tenía demasiada personalidad y el techo de “lo noticiable” todavía estaba demasiado bajo. Le sustituyó Manuel Martín Ferrand que tuvo problemas continuamente. El colmo fue cuando pidió un minuto de silencio por las víctimas de la guerra del Vietnam y eso provocó un conflicto diplomático. Suspensión de empleo y sueldo y poco después cancelación del informativo.

LA «REVOLUCIÓN» DE LA TRANSICIÓN

Esto fue bastante habitual hasta los ochenta, intentos de cambiar la forma de presentar las noticias que apenas duraban una temporada (con suerte). La verdadera revolución llegó durante la Transición. En 1976, Rafael Ansón llegó a la Dirección General de RTVE y una de sus primeras medidas fue cambiar los Telediarios de arriba a abajo. Tres presentadores formarían parte de la operación: Lalo Azcona, Eduardo Sotillos y Pedro Macía. Los dos primeros eran jóvenes, venían de la radio y, por lo tanto, no tenían ningún “vicio” adquirido de la vieja redacción de TVE. El tercero era un pionero que llevaba desde los primeros sesenta y que desde la edición de medianoche serviría de bisagra entre una generación y otra. Lalo fue una agradable sorpresa, aparecía con traje de tres piezas, corbata enorme pero no anudada hasta el último botón. No leía, explicaba. Sonreía, hablaba como alguien normal. De repente la audiencia ve que se están contando las noticias de verdad, que hablan de la legalización del Partido Comunista, de protestas en la calle, aparecen líderes que antes estaban vetados en la tele. Fue un intento que debería haberse estabilizado, pero dos años después se desmontó aquella redacción, hubo dimisiones de “las caras de la noticia” y se produjo una involución.

«AL CIERRE», CON AROZAMENA Y PREGO

A principios de los ochenta la campanada la dio un informativo minúsculo que se emitía poco antes de que se cerrara la emisión, por eso recibió el título de “Al cierre”. Lo presentaban Joaquín Arozamena y Victoria Prego. Ambos habían participado en 1974 en “Noticias en la Segunda”, una rebelión en el fondo y forma…  por eso se cortó a los pocos meses, todo el mundo empezaba a preferir aquel informativo rompedor y yeyé al que se emitía en la Primera y aquello no se podía permitir. En esa época, la Segunda (lo de “La 2” es de los noventa) o UHF no llegaba a todo el territorio nacional, así que tenía mérito. La Dictadura estaba muriendo pero los últimos coletazos siempre hacen daño y aquel noticiario era el más moderno de Europa. Joaquín y Victoria venían, por lo tanto, con la lección bien aprendida y su “Al cierre” fue el triunfador de la temporada. La clave estaba en que hacían periodismo interpretativo, contextualizaban, “contaban lo que estaba pasando” y Arozamena no era precisamente un busto parlante, sus manos en continuo movimiento fueron imitadas hasta la saciedad pero… tras esas parodias había admiración. ¿Cuánto duró eso? Una temporada, ¡qué sorpresa!

Y LLEGARON LAS MUJERES… AFORTUNADAMENTE

Afortunadamente de todos aquellos intentos se iban quedando algunas cosas. A finales de los 70 la presencia de mujeres en los Telediarios ya no era testimonial: Clara Isabel Francia, Rosa María Mateo, Elena Martí, Marisol González, Cristina García Ramos (la de “Corazón, corazón”, sí).

BYE, BYE, LOCUTORES

A mediados de los ochenta una nueva generación de periodistas llega a los Telediarios y, por primera vez, se destierra casi definitivamente la figura del “locutor”, es decir, un presentador profesional que lee lo que escriben los redactores. Es un primer paso para llegar a la figura del “editor-presentador”. Manuel Campo Vidal, Concha García-Campoy, Paco Lobatón, Carlos Herrera (poco tiempo pero estuvo ahí), Ángeles Caso… ¡Y por fin tenían autocue! Eso sí, fallaba tanto que a veces se hacían un informativo completo con el aparato escacharrado.

LOS 90

En los noventa ya tenemos a Matías Prats asentado en los Telediarios, a Ana Blanco estrenándose en el fin de semana junto a Francine Gálvez, a Pedro Piqueras… parece que nada ha cambiado, ¿verdad? Las privadas llegan y se producen grandes fichajes. Luis Mariñas abandona su TD para dirigir los primeros informativos de Tele 5, llenos de comentaristas como Andrés Aberasturi porque no había dinero para montar una redacción. La fórmula, por diferente, funcionó. Antena 3 unió a veteranos de la radio como Luis Herrero con jóvenes periodistas femeninas, pero quién llamó la atención fue José María Carrascal que con su “al filo de la medianoche” consiguió destacar entre la “normalidad” y que las otras cadenas también quisieran su “informativo de autor”. Una pena que eso ya no exista.

LA MODERNA «LA 2»

Creo que es justo reconocer que los ensayos para modernizar (y, por lo tanto, mejorar) la anquilosada fórmula del informativo televisivo en nuestro país se produjeron en la 2. Desde el ya mencionado y efímero “Noticias en la Segunda” del 74, a su sucesor “Redacción noche” en el 76, los diferentes títulos que comandó Arozamena o el siempre rompedor “La 2 Noticias” con un Lorenzo Milá en sus primeros años que, literalmente, educó informativamente a toda una generación de estudiantes de Periodismo. Su paso al Telediario de la 1 (corbata sí, corbata no) se saldó con buenas críticas y audiencias y sin perder un ápice de su naturalidad.

Tampoco podemos olvidar que las “noticias” no sólo se cuentan en los diarios, otros formatos como “Informe Semanal” nos  han descubierto a algunos de los mejores comunicadores de este país y es inevitable nombrar a Rosa María Mateo y Mari Carmen García Vela que con su hablar pausado marcaron escuela.

¿QUÉ HA CAMBIADO?

¿Ha cambiado radicalmente la forma de presentar las noticias? Se perfecciona la técnica pero desde hace 30 años no hay grandes alteraciones. Los presentadores pueden ser más o menos simpáticos, ahora se ponen de pie y pasean por el plató pero eso ya se había visto antes. Convive la ultramodernidad de la realidad aumentada con el decorado eterno de Telecinco… y no hay diferencias considerables en el share. Lo que importa es que lo que se cuente sea real y esté contrastado, que la información sea honesta (ya que la objetividad es imposible), que no haya partidismos y que quien comunique tenga credibilidad. ¿Y eso cómo se consigue? Desde luego no haciendo aspavientos o siendo sensacionalista, la credibilidad es ese ente que se trabaja durante años y que se pierde en un minuto. ¿Todos nuestros presentadores/as la tienen? No, pero muchos han encontrado su nicho de mercado y en estos momentos eso parece importar más. ¿Podría un presentador/a del Telediario de 1980 conducir uno hoy en día? Sí, la técnica le ayudaría a hacer mejor (y más cómodamente) su trabajo. ¿Podría cualquier presentador/a de hoy hacer el viaje inverso? Creo que tardaría más, mucho más, en acostumbrarse. No olvidemos, por tanto, que lo básico no ha mutado: informar (no aleccionar). Da igual que el decorado sea una pantalla de 6 metros o una cortina, la capacidad comunicativa tiene que ver con el talento, sí, pero también con la ética y con la práctica.

Alejandro Macías

¡Hay una plaza para ti en la III edición del Curso Online de Comunicación Televisiva de Atresmedia Formación! Del 7 al 11 de septiembre de 2020.

Más información e inscripciones, aquí:

https://www.atresmediaformacion.com/curso/curso-online-comunicacion-televisiva/

¿Qué te ha parecido esta entrada? ¿Me lo cuentas en un correo?