La sonrisa de Leo, en recuerdo a Leo Picazo

Haz la prueba. En Twitter, introduce las palabras Leo y sonrisa en los «Filtros de búsqueda» y te saldrá un buen número de tuits sobre la misma persona: Leo Picazo, el productor de Antena 3 que falleció el 1 de noviembre de 2020 de forma repentina. Hasta tal punto la sonrisa de Leo era perenne, sincera y apreciada por sus compañeros, que ahora estos lo recuerdan en sus mensajes dejando para la memoria digital el más bello de los algoritmos, motivo de orgullo para sus familiares y amigos: un nombre que quedará eternamente asociado con la palabra «sonrisa».

Aquí sólo unos pocos ejemplos de esos mensajes:

Óscar Vazquez describe a Leo como «compañero de la eterna sonrisa». 

Pablo Conde recuerda que siempre «llevaba una sonrisa en la cara y la mejor disposición para ayudar». 

Matías Prats López, que «siempre tenía una sonrisa y un sí». 

Lorena García le dice que echa de menos «tu llamada, tu ilusión, tus ganas» y «tu sonrisa».  

Sandra Golpe, desde Washington, se emocionó al recordar que «era un compañero muy querido que siempre tenía una sonrisa en la cara». 

Su cadena, Antena 3, destaca en su tuit que «Leo siempre alegraba con su sonrisa». 

Patricia Escalona habla de «un tipo humano, de sonrisa eterna, resolutivo y encantador». 

Soledad Pérez Vicens manifiesta su tristeza por la marcha de quien nunca salía un mal tono y, sin embargo, «siempre una sonrisa». 

Marta Chavero habla de él como «la amabilidad personificada y la sonrisa permanente». 

Roberto Brasero lo tiene también muy claro: «Tendremos siempre una sonrisa cuando te recordemos, Leo». 

Gloria Serra asegura que echará de menos «su sonrisa cariñosa y sus buenos deseos» cuando se encontraban.

Y así más y más mensajes. 

Sonriamos más. De forma franca. Aunque a veces la procesión pueda ir por dentro. La sonrisa es contagiosa. La mala leche también. Leo tenía la vacuna contra la apatía, en la que es tan fácil caer en estos tiempos. Heredemos su legado. ¿Qué podemos perder?

Descansa en paz y sigue sonriendo, Leo. 

Mi pésame a su familia y amigos.

ACTUALIZACIÓN: Marta, hermana de Leo, nos envía este mensaje:

Soy Marta, la hermana pequeña de Leo.

En casa, siempre fue Polo. Polito. Polete… y después llegó Leo, la persona madura, maravillosa, profesional, entusiasta y amante de hacer las cosas bien que habéis conocido.

No sabéis lo reconfortante que es para su familia ver, leer, tocar con los dedos cada frase, palabra, gesto o guiño del cariño que en todos despertaba. Lo necesitamos nosotros. Lo necesitan sus amigos. Lo necesitan sus compañeros.

Porque con cada una de estas despedidas y todas en su conjunto componen la imagen de la GRAN persona que es mi hemano. Mi orgullo. Y que solo ahora, con su marcha, tomamos consciencia de la dimensión e importancia que ha tenido en cada uno de nosotros.

Ha dejado en todos una huella especial e imborrable, porque él es un ser especial e inolvidable.
GRACIAS SIEMPRE. SONREIRÉ.

Comunicar desde las instituciones es fácil: primero, haz algo; después, lo cuentas del modo y en el momento oportunos

Llevo un par de semanas intentado escribir una entrada sobre los últimos errores en comunicación institucional que a mi juicio se están cometiendo estos días. Pero en cuanto elijo una pifia, salta otro caso y ya no sé por dónde tirar.

Para este post cuento con la ayuda de dos periodistas y amigas: Irene Cacabelos, profesional con mucho rodaje delante y detrás de las cámaras, y Ana Zulima Iglesias, profesora de la Universidad Pontificia de Salamanca

El caso de los geles hidroalcohólicos del metro o cómo convertirte en un meme:

El vicepresidente y el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado y Ángel Garrido, convocaron a los periodistas para anunciar que 50 dispensadores de gel hidroalcohólico quedarían instalados en otras tantas estaciones del Metro de Madrid. 

El deseo (legítimo) de figurar por parte de ambos políticos, la intención de comunicar desde mi vicepresidencia y desde mi consejería, yo, Ignacio Aguado, y yo, Ángel Garrido, somos competentes, estamos tomando medidas contra la pandemia y al pie del cañón, y por eso no sólo encargamos los dispensadores, sino que, además, dejamos el coche oficial, venimos al metro y damos ejemplo desinfectándonos las manos con el gel, ese propósito, digo, ha convertido a ambos en carne de meme. 

Algunos de estos montajes tienen mucha gracia, por cierto, como estos que «Gazpacho», «Eleven», «Pep», «Capitán Cavernícola» y «Proscojoncio» han publicado en Twitter:

¿QUÉ SE HA HECHO MAL?

Colocar 50 dispensadores de gel es una decisión discreta (no requiere ni mucha imaginación ni mucho presupuesto); tardía (a esas alturas ya deberían haberse instalado no 50, sino muchos más), y anecdótica: lo que hubiera justificado realmente convocar a los periodistas sería la ampliación de los horarios del metro en las líneas más concurridas. 

La comunicación del hecho podría haberse solucionado con una simple nota de prensa. Mejor aún, con la colocación directa de los dispensadores que, con el logotipo de la CAM impresos, habrían quedado perfectamente identificados. Podría haber sido pertinente la misma rueda de prensa en el metro a los pocos días o semanas de que el coronavirus hubiera hecho acto de presencia entre nosotros, no seis meses después.

«Querido político: si tu dircom te dice que dar carácter de noticia a esa decisión no es buena idea, hazle caso, déjalo, ya tendrás otra ocasión para salir en los medios».

Comunicar desde las instituciones no es tan difícil: primero haces algo por el bien común y poco después, si crees que es de interés, lo cuentas. Debes lanzar el mensaje en el momento oportuno, ni mucho antes ni mucho después, y adecuar la envoltura o protocolo del acto a la importancia o trascendencia de lo que comunicas. Querido político, esto es importante: si tu dircom te dice que dar carácter de noticia a esa decisión no es una buena idea, hazle caso, déjalo, ya tendrás otra ocasión para salir en los medios, porque muy probablemente tu asesor estará mucho mejor formado en comunicación que tú.

LO DE LAS BANDERAS

Puede también darse el caso de que haya que comunicar una gestión muy cuestionable. Que haya que vender humo. La Comunicación Institucional no está para eso. O no debería estarlo al menos. No puede ocultar la verdad de las cosas. Puede darle cierto brillo, aportar algún valor, ayudar a la institución a llegar a los públicos a los que quiere llegar y no a otros, pero no puede transformar una realidad. 

Por ejemplo, si en plena segunda ola de una pandemia dos administraciones, una autonómica, otra nacional, en vez de comunicarse constante y fluidamente por cualquier medio rápido (teléfono, videoconferencia, whatsapp, ¡incluso por el viejo fax!), si en vez de eso, andan a la greña, no se entienden y toman decisiones contradictorias, ¿qué podemos hacer como consultores de comunicación? ¿No se te ocurriría, verdad, organizar un acto solemne, con 24 banderas dispuestas sobre una tarima y una realización televisiva propia de un encuentro bilateral entre King Jong-un y Donald Trump? ¿Verdad que no?

Oh… glups

"Semana horribilis", la colaboración de Irene Cacabelos

La verdad es que no está siendo una semana muy brillante en lo que a comunicación institucional se refiere. Por poner el foco en la Comunidad de Madrid, este miércoles han vuelto a repetir el error de la semana pasada. Convocar a la prensa para anunciar que el viernes anunciarán algo. En tiempos de crisis la comunicación debe ayudar a dar certidumbre y este tipo de decisiones no ayudan. Generan desconfianza y reflejan descoordinación.

La otra «perla» ha sido el acto de inauguración de dispensadores de gel en el metro. Que siete meses después se convoque a la prensa para «cortar la cinta» de unos dispensadores manuales ha provocado indignación y risas a partes iguales y en política si hay algo que no se puede hacer es el ridículo. En plena polémica porque los trenes del suburbano viajan abarrotados no parece buena idea vender el gel como la solución. O convocas para anunciar que duplicas las frecuencias de los trenes o mejor ahorrarse el acto. 

A veces los políticos se aferran demasiado a la máxima de «que se me vea o que hablen de mi aunque sea mal «, pero no es el momento. La semana aún no ha terminado y ya han cambiado al director de comunicación de la CAM. Es el tercero desde la llegada de Ayuso. No le va a faltar trabajo aunque tengo la impresión de que el peso lo lleva el jefe de gabinete de la presidenta. Ya se pudo ver en el «acto  de las banderas» del lunes. Miguel Ángel Rodríguez e Iván Redondo fueron fotografiados controlando la escenografía. Dos buenos estrategas electorales que en cambio quizás no sean los mayores expertos en comunicación de crisis. Demasiadas frivolidades en tan poco tiempo.

Twitter Irene: @Icacabelos

"Una mala estrategia de Comunicación Institucional", la colaboración de Ana Zulima Iglesias

Analizando los últimos actos en los que la Comunidad de Madrid ha convocado a los periodistas, creo que la clave es la confusión entre el concepto de comunicación institucional y comunicación corporativa. 

Con la primera, las instituciones públicas tienen como objetivo establecer relaciones de calidad con los públicos con quienes se relacionan. Estas buscan una notoriedad social e imagen adecuada a sus objetivos y actividades teniendo siempre como condición fundamental la necesaria contribución al bien común. 

En el caso de la Corporativa, las empresas privadas usan la comunicación para establecer una conexión adecuada con su público de interés que favorezca en último término el crecimiento del negocio. 

En las dos se pretende la creación y mantenimiento de una reputación y lograr cierto grado de influencia y notoriedad, pero cuando se trata de entes públicos la consecución de ese bien común debe sobrevolar al resto de propósitos. Justamente el requisito que parecen haber olvidado los organizadores de esos últimos actos, convocatorias y mensajes vacíos. La estrategia de comunicación de la Comunidad de Madrid parece en los últimos días más preocupada por hacer un “lavado de cara” urgente al Gobierno madrileño que por detenerse a analizar qué contribución a ese bien común tiene lo que se está transmitiendo. Una equivocada táctica para un ente público a la que se une además otra consecuencia negativa: se utiliza a los periodistas y su ejercicio para hacer publicidad institucional, lo que puede generar a largo plazo su descrédito como fuente para estos profesionales. 

Espero que, en este caso, no se cumpla el famoso cuento del pastor mentiroso y el lobo: ese en el que el pastor se entretenía constantemente avisando al resto de habitantes del pueblo de la falsa llegada del malvado lobo. Tanto recurrió el pastor a la simulación y el engaño con su comunidad, que el día que realmente apareció el animal nadie fue en su ayuda. La credibilidad se gana y se pierde. Esperemos que los periodistas sigan acudiendo a esas citas para informar, esta vez, de noticias que lo merezcan.

Twitter Zulima: @Zulimaic

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Cómo crees que debería ser la Comunicación de nuestras instituciones? ¿Me lo cuentas en un correo?

Pero, ¿para qué nos sirve la ortografía?

Un artículo de un periódico de tirada nacional escrito con siete faltas ortográficas y un tuit que alcanzó cierta viralidad porque su autor aseguró que la ortografía era «un marcador social» me han hecho reflexionar.

Artículo y tuit se han publicado solo unos días antes de mi primera clase de la asignatura de Redacción Informativa en el grado de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la Universidad Nebrija. Así que, pensando en mis alumnos, me propuse recabar reflexiones sobre el valor de la ortografía por parte de docentes, académicos y profesionales de la comunicación, a quienes pregunté: «¿Qué hago con mi próxima clase de Redacción? ¿Recomiendo el artículo a mis alumnos?». Aquí están los resultados.

El artículo se publicó el pasado domingo, 13 de septiembre. Aparecían las palabras «aqui», «policia», «oposicion» e «investigacion» sin tilde; y «dándo» y «pidiéndo», con tilde. Se me escapó en su momento «ocultarselas», que debería haber sido escrita con tilde en la antepenúltima sílaba, como todas las esdrújulas.

Anunciación Ramírez, vicedecana de Periodismo en la Universidad CEU Cardenal Herrera, me responde que corregir faltas ortográficas es «una pelea continua». Para los estudiantes de la ESO con los que trata, «las tildes no son faltas» en parte «porque así se trata en los coles e institutos (en muchos, al menos). Las tildes van al margen de lo que consideran faltas» ortográficas.

Víctor Núñez, director general de School Market y de Éxito Educativo, además de profesor universitario, cree que sí debo mostrarlo a los alumnos pero «como antología del disparate» y me pide que se lo envíe para usarlo también en sus clases.

Sara Carreira, periodista, reconoce que «erratas las tenemos todos, sobre todo desde que han desaparecido los correctores y el ordenador no es muy sutil con las diferencias (a ver, haber…)» pero es cierto, añade, «que se ve cada FALTAZA…». Y termina el tuit con otra verdad, que nada tiene que ver con la ortografía: «Nos hacemos mayores, Luis».

Virginia Olmedo, periodista y vocal de Comunicación en la Junta Directiva de ANIS (Asociación Nacional de Informadores de la Salud), me da una buena idea: «Mándaselo [a mis alumnos] para que lo comenten sin decir nada de la ortografía. Luego lo debatís y nunca se les olvidarán las faltas ortográficas».

En Linkedin he recogido también unas cuantas opiniones:

Marta Rodríguez Paños, experta en Comunicación Corporativa y Relaciones Públicas, cree que es una ocasión «excelente para preguntarles por las normas de acentuación. No es ninguna sorpresa que los chavales lleguen a la universidad sin tener ni la menor idea de lo que es una esdrújula», asegura. A su juicio, le haría un «favor a sus futuros lectores si les hicieses repasar y aprender a fuego» estas normas.

Flor de Paz Alcántara, asesora de Comunicación en el Ayuntamiento de Guía de Isora, opina que mis alumnos deberían leer el diccionario, las reglas gramaticales y buenos autores», además de «mirar la hemeroteca y leer prensa antigua», considera.

Eva Martín, periodista, se define como «pesimista» en este sentido y añade que «parece que los correctores de estilo ya no se estilan. Pena, penita, pena».

Eva Mateo Asolas, experta en Comunicación Corporativa, Marketing Digital y Storytelling, aporta muchos consejos para mejorar los conocimientos ortográficos de los universitarios: «Pueden leer los periódicos… y cazar erratas y errores ortográficos y gramaticales… Y leer los manuales de estilo de los propios periódicos y comparar. Suscribirse al boletín electrónico de la Fundéu. Recurrir a los expertos en ‘cazagazapos’ de la radio. Acudir a diccionarios. Tener referentes que escriban correctamente».

Hay otras muchas opiniones interesantes, pero he recogido solo estas muestras que, en conjunto, le dan a la ortografía el valor que  creo que le corresponde: ser un conjunto de normas necesarias para comunicarnos mejor. De opinión diferente es Andrés Benítez, el autor del tuit que le da a la ortografía una función de «marcador social».

¿Y tú qué opinas? ¿Qué valor tiene la ortografía para ti? ¿Me lo cuentas en un correo?

Este es, probablemente, el currículum de periodista más original y eficaz que has visto en mucho tiempo

Irene Gamella ha trabajado en la agencia EFE y en la Comisión Europea; ha estudiado dos grados (Periodismo y Comunicación Audiovisual), un máster en Relaciones Internacionales y Comunicación, y varios cursos, como Reporterismo de Guerra o Diplomacia y Relaciones Internacionales para Periodistas. Es un buen currículum, muy completo sin duda, hay buen fondo. Pero tan buena como el fondo es la forma: una simulación de una conversación telefónica a través de mensajes de texto. El vídeo abre un hilo en el que Irene resume su experiencia profesional de una manera muy gráfica.

Si quieres ver el hilo completo, haz click sobre el texto del tuit. Vuelve después a este blog y te cuento cómo se ha hecho el currículum. Si quieres ver sólo el vídeo, hazlo en la imagen:

Irene se basó en un lyric video (videos musicales de bajo coste que incluyen la letra de las canciones) de una de sus canciones favoritas: «Favourite ex», de Maisie Peters.

El vídeo de Maisie Peters tiene como has visto el formato de teléfono móvil, pero en horizontal. Ella buscó «cómo darle un poco la vuelta» a la idea para «adaptarlo» a lo que quería contar. Después, sólo ha sido necesario «echarle dos o tres días en After Effects», me cuenta. El hilo de Twitter que encabeza el vídeo está basado «en lo que hizo Sergi Santiago (@_sergisantiago en Twitter) hace un par de años». 

La idea original no era esta, sino, revela Irene, crear un corto con un dibujo de ella misma, como el que hizo recientemente con el Character Animator: una animación de Fernando Simón que hizo durante el confinamiento.

Si yo buscase contratar a un periodista, no me lo pensaría demasiado: irene.gamella@gmail.com

¿Qué te ha parecido esta entrada? ¿Tienes también un currículum original o alguna idea interesante para compartir? ¿Me lo cuentas en un correo?

Formador online, ¿aburres o enriqueces? Enriquece tus clases a distancia con técnicas propias del periodismo

Los profesionales que se dedican al menos parcialmente a la formación han tenido que cambiar la manera de relacionarse con los alumnos de una manera que nunca habían sospechado. En mi caso, desde el pasado 14 de marzo, o imparto sesiones a distancia o me las imparten. Profesor online por la mañana, alumno online por la tarde. Hemos tenido que subirnos a este carro, sin apenas tiempo y con mucha improvisación. Quizá ahora es momento para reflexionar y dar un giro a nuestras clases para que sean más entretenidas, sin que por ello pierdan calidad y rigor. 

¿Cuál es mi propuesta? Sugiero incluir en las clases online los formatos periodísticos audiovisuales más habituales. Veamos:

El secreto está en recurrir a

LAS NOTICIAS. 

Incluir vídeos en tus formaciones online aporta una dosis de calidad en tus clases. Si los editas como si se tratara de una noticia (con tu voz en off, los planos que hayas grabado y los testimonios que hayas recogido), estás ofreciendo un contenido elaborado, único, de tu propia cosecha, que no pasará desapercibido. 

Además, esos minutos en los que no estás expuesto ante tus alumnos te permitirán tomar un breve respiro, sin tener que interrumpir el desarrollo de la sesión. Es muy importante, eso sí, que estas noticias sean breves para que los asistentes no pierdan el interés. Con 5 minutos debería ser suficiente para centrarte en un aspecto muy concreto de tu temario. 

Si te interesa incluir noticias en tus formaciones, te aconsejo que te suscribas a una plataforma de edición de vídeos. La opciones gratuitas suelen tener una molesta marca de agua que desaparece en la opción de pago. Pero entiendo que vas a hacer una buena inversión. Yo suelo utilizar Filmora. 

Los asistentes a tus sesiones apreciarán el esfuerzo, con vídeos de elaboración propia que duran lo justo para formar y entretener al mismo tiempo. 

LAS ENTREVISTAS. 

Filmora te serviría también no solo para grabar entrevistas a distancia (pues tiene la opción de grabar la pantalla para registrar, por ejemplo, una entrevista por ZOOM), sino también para editarlas. Esto último es muy importante: se trata de reproducir solo las partes de la entrevista que hayan resultado interesantes, salvo que hayas mantenido una conversación que merece ver de principio a fin. Selecciona los fragmentos más interesantes, elimina las partes que aporten poco o nada y cubre algunos momentos de la charla con imágenes relacionadas con el tema que abordas, respetando el audio. Puedes incluso incluir la opción de los rótulos para destacar los diferentes subtemas de la entrevista o para transcribir literalmente algunos de los titulares más destacados que va dejando tu entrevistado.    

No descartes la posibilidad de incluir entrevistas en directo. Presentas a tu invitado, le planteas varias preguntas y reservas unos minutos finales para que los alumnos intervengan con sus dudas. 

LOS DEBATES. 
El debate mantiene su buena forma en la parrilla televisiva. Los magacines matinales (tipo Espejo Público), los programas de infoentretenimiento vespertinos (como Más Vale Tarde) y contenedores políticos de prime time (La Sexta Noche) recurren al debate, al menos como una sección, para atraer la atención de cientos de miles o millones de espectadores. ¿Por qué no pruebas a incluir un debate entre tus alumnos? Plantea un tema que esté relacionado con tu clase y que pueda ser expuesto al menos desde dos puntos de vista, concede un tiempo para cada uno de los dos voluntarios que se presenten a defender las dos opciones y, al final, si te lo permite la plataforma que utilizas para tus clases, lanza una encuesta entre el resto de los alumnos para que decidan quién ha ganado.
 
Si esta entrada fuese una clase, por ejemplo, se me ocurriría proponer el siguiente debate: ¿Crees que las herramientas periodísticas pueden ayudarte a impartir clases online más entretenidas? 
 
¿Me lo cuentas en un correo?

Por cierto, si te interesa asistir a la próxima edición del Curso Online de Comunicación Televisiva de Atresmedia (28 de septiembre a 2 de octubre + clase extra el 8 de octubre), aún estás a tiempo: Tu plaza en el Curso Online de Comunicación Televisiva

Escríbeme si tienes alguna duda. Gracias.

 

Un evento online no es una videollamada. ¿Qué es entonces?

¿Qué debemos tener en cuenta para diseñar, presentar o simplemente intervenir en un evento corporativo online? ¿Cuáles son los errores más comunes que hay que evitar y los trucos o herramientas que nos ayudan a dar visibilidad a nuestra marca? Os dejo aquí los mismos consejos que les he dado a mis clientes, empresas u organizaciones de todo tipo que, más o menos forzados por la nueva realidad, han reconvertido un evento presencial en un acontecimiento online.
 

    • EL CONSEJO MÁS IMPORTANTE: NO ES UNA “VIDEOLLAMADA”, ES UN EVENTO.

Si no tienes tiempo para leer esta entrada hasta el final, quédate al menos con esta idea: un evento no es una simple videollamada. La actitud que debemos mantener es diferente: se trata de ofrecer un plus de entusiasmo en nuestra comunicación. Por ejemplo, a los emprendedores que presentaron su proyecto en el demo day de la EOI (Escuela de Organización Industrial), les recomendé que cuando llegase su turno de intervención imaginasen que subían a un escenario físico a recoger un premio. Además, a cada uno de ellos les di paso con una pregunta que les llevaba, con la respuesta, a enlazar con su presentación de una forma fluida, sin interrupciones. Las preguntas estaban pactadas y planteadas con el fin de que cada participante se luciera ante los presentes. Todo respondía a un guion, pero representado con naturalidad y ritmo, sin encorsetamientos.

  • ELIGE BIEN LA PLATAFORMA.

Si está en tus manos la elección de la plataforma, ten en cuenta que no todas te ofrecen la posibilidad de ver al mismo número de asistentes. Blackboard, por ejemplo, solo permite ver a cuatro personas. Yo me siento más cómodo en Zoom. Tengo a más participantes en la pantalla, sintiéndome así más acompañado.

  • TÚ PUEDES HACERLO. A TU ESTILO Y SIN RENDIRTE: NO TE QUEDARÁS EN BLANCO NUNCA.

Comunica según tu estilo. Cada uno de nosotros tenemos nuestra forma de comunicar. Podemos ser más o menos serios, más o menos enérgicos… pero todos tenemos una manera de presentar nuestro proyecto. Y todas ellas valen. No te quedarás en blanco NUNCA, porque tendrás tu intervención escrita en unos papeles. Antes de no saber qué decir, bajas la vista y tiras de lectura. Sin complejos.

  • MEJOR TARJETAS QUE PAPELES.

Los folios valen. Si los tienes además sobre la mesa no se verán. Pero si imprimes en cartulina unas tarjetas tamaño medio folio A4 y con tu logotipo visible en la cara que da a la cámara, lograrás un efecto más corporativo y eficaz. Sostén con una mano las tarjetas y mueve la otra según lo necesites, para enfatizar tus mensajes.

  • MIRA A LA CÁMARA.

Parece una obviedad decir que hay que mirar a la cámara, pero es necesario recordarlo. Si miramos a una o a varias de las personas que aparecerán en la pantalla del ordenador, perdemos la fuerza de la mirada. Si, por el contrario, miras directamente a la cámara mientras hablas, cada uno de los asistentes tendrá la sensación de que hablas solo para él o ella.

  • PRESTA ATENCIÓN AL TIEMPO.

En los eventos presenciales es muy importante que te ajustes al tiempo. En los actos online, aún lo es más. Si eres presentador, ni te excedas en tiempo ni des tanta información que dejes a la persona que presentas con poco decir, porque tú ya lo hayas dicho todo.

  • DIRÍGETE A TODOS, NO SOLO AL PRESENTADOR.

Si nuestro papel se limita a intervenir durante un breve espacio de tiempo y el presentador nos da paso, nosotros nos dirigimos a TODOS los asistentes. Hablamos en plural. Nadie debe sentirse ignorado.

  • MUESTRA TU PRODUCTO (O ALGO RELACIONADO CON TU SERVICIO).

El cuidado del fondo, de todo lo que aparece detrás de nosotros, es fundamental. Si eres artesano, por ejemplo, lo ideal sería transmitir desde tu taller. Cuida la iluminación y aprovecha la oportunidad para mostrar tu producto en directo.

  • REDUCE AL MÍNIMO TU PRESENTACIÓN (POWER POINT).

Prioriza los elementos del punto anterior (elementos materiales, el fondo, interacción con tu producto…) y minimiza la importancia de las presentaciones. El Power Point es poco aconsejable. Como si no necesitas utilizarlo. Si lo haces, te aconsejo que sean pocas las presentaciones y que las expongas de una sola vez, todas juntas. Utiliza solo imágenes de calidad y no satures a los espectadores con un exceso de datos.

Volviendo al ejemplo del demo day de la EOI que ya conoces: dos hermanas presentaron su negocio de lettering sin recurrir al Power Point en lo más mínimo. Ni una sola slide para informar incluso de sus necesidades económicas. Como habrás imaginado, enseñaron su presupuesto «presencialmente», rotulado en un papel que mostraron a cámara. Lograron un efecto más espectacular que si se hubieran limitado a incluir el dato en una triste pantalla de Power Point.

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¿Podría un presentador del Telediario de 1980 conducir un informativo en 2020? ¿Y en sentido inverso?

A los asistentes a las dos primeras ediciones del Curso Online de Comunicación Televisiva de Atresmedia he procurado transmitirles las habilidades imprescindibles para ponerse delante y detrás de una cámara. Cuando estamos a punto de impartir una nueva edición del curso (del 7 al 11 de septiembre 2020), el periodista Alejandro Macías, gran conocedor de la historia de la televisión, se plantea en su colaboración con este blog si los profesionales de aquellos Telediarios de los años 80, por ejemplo, podrían conducir un informativo en la televisión actual. Y también si sería posible hacer el viaje inverso.

Si te gusta la televisión, ponte cómodo/a y disfruta de este artículo de Alejandro Macías. Después, tienes un enlace con la web  de Atresmedia Formación, con toda la información disponible sobre su amplio catálogo de cursos para este otoño e invierno y en el que figura el de Comunión Televisiva, por supuesto.

LOS INICIOS

Cuando TVE comenzó sus emisiones regulares el 28 de octubre de 1956, nadie pensó que fuera necesario tener unos servicios informativos, total, en plena dictadura poco se podía informar. Hablamos de una época en la que todas las cadenas de radio tenían que conectar con “El Parte” de RNE, no se permitían boletines propios. De ahí que vuestros abuelos sigan diciendo eso de “voy a ver qué dice el Parte”, como si de una servicio militar se tratara.

Uno de los pioneros de aquella primigenia TVE, David Cubedo, fue el que sugirió que sería importante ofrecer noticias para los televidentes y la cosa se puso en marcha al año siguiente. Él mismo sería el presentador de una de las ediciones, los otros dos fueron Jesús Álvarez y Eduardo Sancho.

Un motorista llevaba los papeles con la información pautada desde RNE hasta el chalecito del Paseo de la Habana donde se encontraba la sede de la tele y los presentadores leían “a pelo” esa información. Poco a poco fueron incorporando fotografías y se suscribieron a los servicios de alguna agencia y también a los de imágenes de la poderosa CBS, cadena estadounidense que era la referencia informativa en aquella época. Eso en cuanto a lo internacional, lo nacional… tardaríamos unos años en mandar reporteros a la calle con cámaras de cine de formato casi aficionado y eso precisaba un revelado y montaje, así que normalmente no se emitían hasta uno o dos días después.

 

Cuento todo esto porque es necesario para entender lo que vino después y es que, en realidad, durante décadas no hubo grandes cambios en cuanto a la forma de presentarse ante el espectador. Hasta mediados de los setenta, y salvo honrosas excepciones de las que hablaremos, el locutor de informativos (no necesariamente periodista) era hombre, de voz generalmente grave y rotunda, de dicción perfecta y de edad media. Era rarísimo ver a un locutor joven, aunque los hubo, generalmente sustitutos o como “acompañantes” del presentador principal. En los 60 y primeros setenta la separación “Informativos vs. Programas” prácticamente no existía y algunos de los locutores más reconocidos de los Telediarios también se encargaban del entretenimiento, como el todoterreno Jesús Álvarez.

EL AUTOCUE NO SE GENERALIZÓ HASTA AVANZADOS LOS 80

El tele-prompter o autocue, ese aparatito que nos permite leer los textos directamente de la cámara, no se incorporó a los estudios de TVE de forma generalizada hasta… ¡mediados de los ochenta! Todos los presentadores utilizaban la técnica que el pionero Eduardo Sancho definía como “el bebe-patos”, es decir, leer del papel directamente y levantar la vista tanto como fuera posible para no perder el contacto visual con el espectador. En esto los había mejores y peores y algunos habían perfeccionado la técnica o bien tenían una extraordinaria memoria que les permitía aprenderse una parte del texto hasta que las “colas” decidían entrar en imagen.

No existían las conexiones en directo y las crónicas de los corresponsales (servicio que se había montado a finales de los sesenta) eran en formato cine o bien, para noticias de última hora, telefónicas sobre colas de imagen de alguna agencia, pero no en directo. Eso implicaba que cada vez que el presentador tenía que dar paso a un reportaje o a una crónica tenía que encomendarse a Santa Clara, patrona de TVE, para que no tardara demasiado. A veces esos segundos se hacían eternos y el pobre locutor aguantaba la espera con resignación. Si hoy nos ponemos nerviosos cuando se retrasa 2 segundos, imagina estar en un plató y esperar (fácilmente) 30 segundos. Estaban hechos de otra pasta.

Es importante recalcar que esa corrección y encorsetamiento eran exigencia de la Casa y que incluso existían multas por “salirse del tiesto”. Si había una equivocación y se consideraba “falta”, multa al canto. No se andaban con chiquitas, de ahí que hoy cuando vemos fragmentos conservados de aquellos telediarios nos parezcan “casi artificiales”. De esa época viene el famoso descalificativo de “bustos parlantes”.

EL PRIMER MATINAL

A finales de los 60 se producen tímidos intentos de modernizar todo aquello. En 1968 se monta el primer informativo matinal, “Buenos días”, y por primera vez una mujer aparece presentando noticias. Su nombre: Blanca Gala. Apenas duró una temporada en antena. Se paralizó aquello de la televisión matinal (breve apunte: no había tele por las mañanas, teníamos carta de ajuste, tras este efímero intento no hubo programación matinal hasta 1986, precisamente con otro “Buenos días”).

24 HORAS CON HERMIDA Y MARTIN FERRAND

Otro intento de evolución: la última edición del telediario en 1970 pasa a llamarse “24 horas” y se reclama a Jesús Hermida que regrese de la corresponsalía de Nueva York para encargarse de él. Había narrado la llegada del hombre a la Luna unos meses antes, llevaba ya unos años allí y había visto a grandes maestros como Walter Cronkite en la CBS o a la pareja Huntley-Brinkley en la NBC y pensó que le llamaban para hacer algo similar. Esa era la idea inicial pero Don Jesús tenía demasiada personalidad y el techo de “lo noticiable” todavía estaba demasiado bajo. Le sustituyó Manuel Martín Ferrand que tuvo problemas continuamente. El colmo fue cuando pidió un minuto de silencio por las víctimas de la guerra del Vietnam y eso provocó un conflicto diplomático. Suspensión de empleo y sueldo y poco después cancelación del informativo.

LA «REVOLUCIÓN» DE LA TRANSICIÓN

Esto fue bastante habitual hasta los ochenta, intentos de cambiar la forma de presentar las noticias que apenas duraban una temporada (con suerte). La verdadera revolución llegó durante la Transición. En 1976, Rafael Ansón llegó a la Dirección General de RTVE y una de sus primeras medidas fue cambiar los Telediarios de arriba a abajo. Tres presentadores formarían parte de la operación: Lalo Azcona, Eduardo Sotillos y Pedro Macía. Los dos primeros eran jóvenes, venían de la radio y, por lo tanto, no tenían ningún “vicio” adquirido de la vieja redacción de TVE. El tercero era un pionero que llevaba desde los primeros sesenta y que desde la edición de medianoche serviría de bisagra entre una generación y otra. Lalo fue una agradable sorpresa, aparecía con traje de tres piezas, corbata enorme pero no anudada hasta el último botón. No leía, explicaba. Sonreía, hablaba como alguien normal. De repente la audiencia ve que se están contando las noticias de verdad, que hablan de la legalización del Partido Comunista, de protestas en la calle, aparecen líderes que antes estaban vetados en la tele. Fue un intento que debería haberse estabilizado, pero dos años después se desmontó aquella redacción, hubo dimisiones de “las caras de la noticia” y se produjo una involución.

«AL CIERRE», CON AROZAMENA Y PREGO

A principios de los ochenta la campanada la dio un informativo minúsculo que se emitía poco antes de que se cerrara la emisión, por eso recibió el título de “Al cierre”. Lo presentaban Joaquín Arozamena y Victoria Prego. Ambos habían participado en 1974 en “Noticias en la Segunda”, una rebelión en el fondo y forma…  por eso se cortó a los pocos meses, todo el mundo empezaba a preferir aquel informativo rompedor y yeyé al que se emitía en la Primera y aquello no se podía permitir. En esa época, la Segunda (lo de “La 2” es de los noventa) o UHF no llegaba a todo el territorio nacional, así que tenía mérito. La Dictadura estaba muriendo pero los últimos coletazos siempre hacen daño y aquel noticiario era el más moderno de Europa. Joaquín y Victoria venían, por lo tanto, con la lección bien aprendida y su “Al cierre” fue el triunfador de la temporada. La clave estaba en que hacían periodismo interpretativo, contextualizaban, “contaban lo que estaba pasando” y Arozamena no era precisamente un busto parlante, sus manos en continuo movimiento fueron imitadas hasta la saciedad pero… tras esas parodias había admiración. ¿Cuánto duró eso? Una temporada, ¡qué sorpresa!

Y LLEGARON LAS MUJERES… AFORTUNADAMENTE

Afortunadamente de todos aquellos intentos se iban quedando algunas cosas. A finales de los 70 la presencia de mujeres en los Telediarios ya no era testimonial: Clara Isabel Francia, Rosa María Mateo, Elena Martí, Marisol González, Cristina García Ramos (la de “Corazón, corazón”, sí).

BYE, BYE, LOCUTORES

A mediados de los ochenta una nueva generación de periodistas llega a los Telediarios y, por primera vez, se destierra casi definitivamente la figura del “locutor”, es decir, un presentador profesional que lee lo que escriben los redactores. Es un primer paso para llegar a la figura del “editor-presentador”. Manuel Campo Vidal, Concha García-Campoy, Paco Lobatón, Carlos Herrera (poco tiempo pero estuvo ahí), Ángeles Caso… ¡Y por fin tenían autocue! Eso sí, fallaba tanto que a veces se hacían un informativo completo con el aparato escacharrado.

LOS 90

En los noventa ya tenemos a Matías Prats asentado en los Telediarios, a Ana Blanco estrenándose en el fin de semana junto a Francine Gálvez, a Pedro Piqueras… parece que nada ha cambiado, ¿verdad? Las privadas llegan y se producen grandes fichajes. Luis Mariñas abandona su TD para dirigir los primeros informativos de Tele 5, llenos de comentaristas como Andrés Aberasturi porque no había dinero para montar una redacción. La fórmula, por diferente, funcionó. Antena 3 unió a veteranos de la radio como Luis Herrero con jóvenes periodistas femeninas, pero quién llamó la atención fue José María Carrascal que con su “al filo de la medianoche” consiguió destacar entre la “normalidad” y que las otras cadenas también quisieran su “informativo de autor”. Una pena que eso ya no exista.

LA MODERNA «LA 2»

Creo que es justo reconocer que los ensayos para modernizar (y, por lo tanto, mejorar) la anquilosada fórmula del informativo televisivo en nuestro país se produjeron en la 2. Desde el ya mencionado y efímero “Noticias en la Segunda” del 74, a su sucesor “Redacción noche” en el 76, los diferentes títulos que comandó Arozamena o el siempre rompedor “La 2 Noticias” con un Lorenzo Milá en sus primeros años que, literalmente, educó informativamente a toda una generación de estudiantes de Periodismo. Su paso al Telediario de la 1 (corbata sí, corbata no) se saldó con buenas críticas y audiencias y sin perder un ápice de su naturalidad.

Tampoco podemos olvidar que las “noticias” no sólo se cuentan en los diarios, otros formatos como “Informe Semanal” nos  han descubierto a algunos de los mejores comunicadores de este país y es inevitable nombrar a Rosa María Mateo y Mari Carmen García Vela que con su hablar pausado marcaron escuela.

¿QUÉ HA CAMBIADO?

¿Ha cambiado radicalmente la forma de presentar las noticias? Se perfecciona la técnica pero desde hace 30 años no hay grandes alteraciones. Los presentadores pueden ser más o menos simpáticos, ahora se ponen de pie y pasean por el plató pero eso ya se había visto antes. Convive la ultramodernidad de la realidad aumentada con el decorado eterno de Telecinco… y no hay diferencias considerables en el share. Lo que importa es que lo que se cuente sea real y esté contrastado, que la información sea honesta (ya que la objetividad es imposible), que no haya partidismos y que quien comunique tenga credibilidad. ¿Y eso cómo se consigue? Desde luego no haciendo aspavientos o siendo sensacionalista, la credibilidad es ese ente que se trabaja durante años y que se pierde en un minuto. ¿Todos nuestros presentadores/as la tienen? No, pero muchos han encontrado su nicho de mercado y en estos momentos eso parece importar más. ¿Podría un presentador/a del Telediario de 1980 conducir uno hoy en día? Sí, la técnica le ayudaría a hacer mejor (y más cómodamente) su trabajo. ¿Podría cualquier presentador/a de hoy hacer el viaje inverso? Creo que tardaría más, mucho más, en acostumbrarse. No olvidemos, por tanto, que lo básico no ha mutado: informar (no aleccionar). Da igual que el decorado sea una pantalla de 6 metros o una cortina, la capacidad comunicativa tiene que ver con el talento, sí, pero también con la ética y con la práctica.

Alejandro Macías

¡Hay una plaza para ti en la III edición del Curso Online de Comunicación Televisiva de Atresmedia Formación! Del 7 al 11 de septiembre de 2020.

Más información e inscripciones, aquí:

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Formador online: da tus primeros pasos sin perder los nervios

Si estás leyendo esta entrada es probable que seas un formador que, forzado por la nueva realidad, debes adaptarte urgentemente a lo online. No te agobies. Para ayudarte, aquí tienes los consejos de algunos de los 10 formadores que participaron en los webinars de WeKAb.com. Tienes un enlace con los vídeos de todos los docentes y también las herramientas recomendadas para enriquecer tus clases a distancia.

1. “¡Vaya clase más aburrida!, si lo sé, no me apunto”.

EL ALUMNO EN EL CENTRO. Si no lo está, lo perdemos. El «cliente» es el alumno y debe ser participe pues, sin alumnos, no hay curso. El aprendizaje es una experiencia.

NUEVOS FORMATOS. Incluye el vídeo corto (4 minutos máximo) en tus formaciones. Limita el uso del documento y del power point. 

LA THERMOMIX. Copia, mejora y adapta a tus necesidades cualquier programa formativo que funciona en cualquier parte del mundo. Las startups de éxito son en realidad ideas replicadas de otros sitios y adaptadas a nuestra estrategia. 

HERRAMIENTAS RECOMENDADAS:

KAHOOT. Ideal para formadores con poca experiencia digital: una plataforma para crear concursos entres los alumnos, que contestan a las preguntas planteadas por el docente de forma individual o por equipos.

PADLET. Herramienta para compartir vídeos, documentos o fotos con tus alumnos, como si se tratase de post-its.

INSHOT. Editor de vídeo de gran calidad por poco más de 2 € al mes.

2. "Herramientas para crear sesiones online más participativas"

DA IMPORTANCIA A LA PARTICIPACIÓN. Evita los “maratones de resistencia” por parte de los asistentes. Las formaciones deben ser participativas, sin esas “chapas terribles” que dan incluso formadores experimentados. Con la participación, retienes la atención. Además, tú y los asistentes obtenéis feedback.

SÉ POSITIVO: ¿QUÉ PUEDES HACER MEJOR EN ONLINE QUE EN CLASES PRESENCIALES? En online, puedes compartir imágenes más fácilmente, grabar las clases para que los asistentes puedan repasarlas después, lanzar encuestas y votaciones… ¡Sé positivo!

MENOS ES MÁS: El webinar tiene sentido si la gente participa. ¿Son necesarias 40 slizes? Debes incluir la participación a lo largo de la sesión y si reservas solo las preguntas para el final de tu intervención, piensa que para eso puede ser más eficaz grabar un vídeo, enviarlo a los alumnos y quedar con ellos un día en una sesión en directo para que te planteen las preguntas.

LA PIZARRA MÁS SENCILLA ES LA DE LA APLICACIÓN QUE UTILIZAS. Webex, por ejemplo, tiene su propia pizarra en la que dibujar, incluir textos, imágenes… Así echarás poco en falta tus pizarras de clases presenciales. Cuanto menos tengas que sacar a la gente de la aplicación que utilizas, mucho mejor, pues todo irá más rápido. Si la plataforma que usas no incluye pizarra, JAMBOARD, de Google, es una buena alternativa.

OBS ESTUDIO. Para editar vídeos que puedas incluir en tus formaciones online, Juan Daniel Sobrado recomienda OBS ESTUDIO. 

3. "Cómo salir bien en la pantalla y no morir en el intento"

CUIDA EL ESCENARIO. El contenido es fundamental, desde luego, pero cuidar también el “escenario” y en concreto estos 3 puntos:

    La iluminación.  Debe ser una luz frontal y natural si es posible, aunque apoyada por la artificial para evitar cambios de luz en formaciones largas. Evita la cenital (desde arriba) y recurre a elementos como los anillos de luz (si no necesitas alejarte más de 1 metro y medio) o incluso a un kit de fotografía.

       La cámara.  Debe colocarse a la misma altura que los ojos, ni muy arriba ni muy abajo. Limpiar sus lentes, que muchas veces están sucias. La del portátil sirve, pero si no da buena calidad podemos utilizar o la cámara del móvil o una webcam que debería ser HD y con micrófono y altavoz incorporado. La Logitech C920 es la más utilizada, y cuesta unos 160 €. Una app muy buena es IRIUM, que permite usar la cámara del móvil y funciona muy bien.

       El sonido. El del portátil es suficiente, pero también podemos tener un micrófono de solapa (entre 10 y 20 €) para el que podemos comprar un alargador de unos 2 metros y así tener más facilidad de movimiento. Con una inversión mayor podemos usar un micrófono como los de los podcasters (entre 90 y 100 €)

     EL FONDO IMPORTA.  Si quieres dar imagen de profesionalidad, ten en cuenta el fondo. Los alumnos atienden más a lo que tienes detrás que a lo que estás contando. Fondos neutros, claros, sin ruido (evita las estanterías de libros) y busca un plano no demasiado amplio (medio corto) para que el protagonismo sea tuyo. No dejes mucho “aire” (espacio) por arriba.

HERRAMIENTA RECOMENDADA:

FILMORA, EDITOR DE VÍDEOS: Para la edición de vídeos, la herramienta recomendada por Manolo Rodríguez es Filmora. Muy sencilla y muy útil (unos 60 € de pago único de por vida).

4. "Webi... ¿qué?

MEJOR EN VIVO. Siempre que sea posible, recurre a la formación en vivo, porque contarás con la participación de los asistentes.

ENTRA UN POCO ANTES DE LO NECESARIO. Si estás en la plataforma un poco antes de la hora prevista, conectarás con la gente. No cuesta nada y todos se sentirán más cómodos. Es un hábito que también aplican los ponentes a la hora de hablar en público: esas personas que has tratado previamente a la charla son quienes más van a animarte durante tu intervención.

EVITA “VENDER” PRODUCTOS DESCARADAMENTE. Y si quieres, por ejemplo, vender un curso más avanzado que el que impartes en ese webinar, coméntalo al principio de manera que solo los más interesados lo tengan en cuenta.

LA IMAGEN ES LA REINA DE LA PRESENTACIÓN. Evita el exceso de texto y haz que la imagen sea la protagonista. A veces una palabra basta.

ELIGE BIEN LA HERRAMIENTA PARA EL WEBINAR, SI QUIERES MONETIZARLO. Ten en cuenta aspectos como la posibilidad de registro, de realizar encuestas,…

La colaboración del experto: Juan Diego Pereiro

Juan Diego Pereiro es fundador de http://www.WeKAb.com, plataforma web dirigida a entidades formadoras, expertos y formadores del entorno de la formación para el empleo o "lifelong learning". 

En las últimas semanas y debido a la situación excepcional que vivimos, los profesionales de todos los ámbitos de la formación (educación primaria, educación secundaria, formación profesional, formación universitaria, formación in company y formación continua o para el empleo), nos vemos en la tesitura de tener que cambiar la modalidad presencial en la que impartimos nuestras clases hasta ahora, a una modalidad online, en su mayoría en un formato de formación presencial virtual, con el que de alguna forma intentamos “emular” el escenario presencial.

Este cambio supone un gran reto tecnológico para la mayoría, que se incrementa además al perder el contacto directo y cercano con nuestros alumnos. 

Como todo cambio, no será posible ser el mejor formador online de un día para otro, pero comparto a continuación 6 reflexiones que espero te puedan ayudar para ser un mejor formador online:

Actitud positiva ante el cambio: Es la base para que todo lo que vayas a aprender y practicar esta temporada te lleva el objetivo de que seas una gran formador. Aferrándote a la negación (la tecnología no se me da bien, no me siento bien delante de una cámara, esto no es lo mío,…), sólo conseguirás resultados negativos.

Fórmate: no es necesario hacer un gran curso, hay cientos de recursos online que pueden darte respuestas a las dudas que tienes y, realizando una selección adecuada, no te requerirá tanto tiempo como el que seguramente piensas.

La práctica es el rey: La teoría es algo necesaria, pero tu ya eres profesional de la formación, así que lo que más necesitas, es practicar, hacer… esa es la mejor forma de que por una parte adquieras el conocimiento necesario, pero también que por otra ganes confianza.

Olvídate de las herramientas, aunque no del todo: Los que somos más frikies de la tecnología, muchas veces centramos nuestra atención en conocer y probar más y más herramientas y en función de ellas, definir lo que vamos a hacer. No está bien ni mal, pero realmente lo que debemos hacer primero es reflexionar sobre cómo nos gustaría realizar nuestras clases online e identificar después las herramientas que pueden ayudarnos con ello.

Humaniza tu formación, sé auténtico: En un mundo donde todo lo que vemos a través de una pantalla parece que sale de entornos ideales, perfectos,… no pretendas hacer lo mismo en tus formaciones. Como indicó Jaume Gurt en una de las masterclasses que impartió para SoyFormador.com, estamos dando clases a personas que muchas veces estarán en su casa, en un entorno no profesional y tener a otra persona “como ellos” delante ayudará a que conectemos mejor. Sé natural, que tu entorno (el que sale en pantalla) no parezca sacado de una película de Star Wars.

Conoce previamente a tu audiencia: Está relacionado con el punto anterior. Procura saber con antelación quiénes serán tus alumnos, en qué marco se imparte la formación, en qué condiciones están atendiendo a tus clases, de qué recursos disponen,… para adecuar también tus estrategias didácticas y evitar que acaben abandonando o desconectando.

Podría continuar con muchas más reflexiones o consejos, pero estaría dejando a un lado el tercer punto que he destacado, así que practica, practica y practica, pues sólo así identificarás cuales son los siguientes pasos que para tu caso particular deberás seguir.

 Juan Diego Pereiro 

Y estas son mis propias recomendaciones: 

DA LA ENHORABUENA. Comienza felicitando a los asistentes por haber invertido parte de su tiempo en tu formación. No se me ocurre mejor manera de empezar una sesión online.

SIGUE POR EL «SUMARIO». Avanza, al principio de la formación, los contenidos más interesantes. Los asistentes sabrán así qué se van a llevar después de haberte escuchado. No hace falta que lo avances todo y no descartes incluir alguna sorpresa, especialmente al final, pues el final de cualquier comunicación en público siempre se recuerda más fácilmente.

«CONSEJOS VENDO QUE PARA MÍ NO QUIERO». El haber impartido el webinar en pleno confinamiento por el COVID-19 me impidió seguir los consejos que incluí en la formación. A saber: un fondo «minimalista» (limpio) para no despistar a tus alumnos, una iluminación frontal y un sonido cuidado, sin interferencias. 

HERRAMIENTA RECOMENDADA:

EL PROMPTER. El uso de una aplicación gratuita de teleprompter te ayudara a ganar ritmo. Te lo recomiendo exclusivamente para la grabación de vídeos o webinars que emitas después en diferido, y nunca para la sesiones en directo. Ojo con el prompter porque te puede llevar a olvidarte de la necesidad de ser expresivo. No se trata de leer, sino de contar con naturalidad. CUEPROMPTER.COM es una herramienta gratuita. Puedes utilizarla directamente en tu ordenador. Para una cámara, con una tablet y la estructura física del prompter (sobre 150 €) lograrás un resultado profesional.

ANOTACIONES SÍ, GUION NO. Para no olvidarte de nada, te recomiendo que anotes en un papel o en otro monitor los puntos que quieres tratar en tu clase, pero yo evitaría un guion propiamente dicho. Al igual que en el caso del prompter, leer el guion y no improvisar te hará perder naturalidad.

PERDER EL MIEDO ESCÉNICO. Práctica, práctica y práctica. No hay otra solución más eficaz para perder el miedo escénico: di que sí a cualquier oportunidad que se te presente para hablar en público y que suponga salir de tu zona de confort.

PIENSA EN ALGUIEN CONOCIDO. Hablar a un visor de una cámara resulta muy frío. Te doy un truco que utilizan muchos profesionales de la televisión: piensa que te diriges a alguien conocido. Es curioso pero sé de muchos compañeros que siempre que se ponen ante la cámara piensan… en su madre. 

«EQUIVOCARSE BIEN». Es inevitable cometer errores. Sobre todo al inicio habrá muchas equivocaciones de origen técnico que retrasarán o interrumpirán tu sesión. No te enfades; al contrario, improvisa y muestra tu faceta más humana. El sentido del humor casi siempre te salvará de cualquier situación.

HAZ PRESENTE A TUS ALUMNOS. No es una lección magistral. En varios momentos de tu sesión, pide a tus alumnos que participen, no solo en el último turno de preguntas.

HABLA EN TITULARES. En cada bloque temático que incluyas en tu clase deja al principio y/o al final un titular que resuma dicho apartado. Puede valer, a veces, una frase inspiradora pero que sea consistente. Añádele datos en los que apoyarse para que no sea una frase vacía, digna de una taza de Mister Wonderful.

     HUYE DE LA MONOTONÍA: ENFATIZA. Puedes añadir un silencio en un punto estratégico, cambiar de ritmo, introducir un elemento material ante la cámara, contar una pequeña historia, incluir un pequeño vídeo… Cualquier cosa antes de una exposición aburrida.

 

¿Quieres probar a grabar tu primera formación online y recibir por mi parte una crítica lo más constructiva (y sincera) posible?

Te propongo que escojas un tema que domines lo suficiente como para impartir una formación online de 30 minutos. Graba solo la apertura de ese webinar (los 2 o 3 primeros minutos bastarían), envíamelos por Wetransfer a:

luisfraga@webcomunicacionparatodos.com

Recibirás, pasados unos días, el feedback de tu práctica. Serán consejos útiles para que mejores tus sesiones formativas ante una cámara. 

¡Aquí tienes el enlace con los 10 webinars Formadores Online! Es necesario el registro.

https://campus.soyformador.com/pages/categoryext/conferencias?c=939452685980d64d41b8719f4deff12a

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Cómo hablar en público y poner énfasis en lo que dices: ¡Incluye un juego para practicar!

Ya conoces a Dale Carnegie. O por lo menos una de sus citas más conocidas. Este escritor y empresario estadounidense, un clásico de la comunicación eficaz y de la comunicación enfocada a las ventas, sostenía que el buen orador debe alternar el volumen y el tono, el énfasis, la velocidad y el contenido para huir de la monotonía. La monotonía es, efectivamente, el peor pecado de quien habla en público. Puedes emocionar, convencer, persuadir, rebatir, refutar, animar, llamar a la acción, hacer llorar o reír… todo lo que tú quieras, pero no aburrir. 

Y si lees, para empezar, la colaboración de Ángel G. Morón, estarás más cerca de evitar el pecado del orador.

La colaboración del experto:

Ángel G. Morón

Ángel G. Morón

Profesional de la Comunicación, Locución y Doblaje. Periodista. Profesor Asociado (URJC). Docente en Atresmedia formación.

El ser humano es comunicación. 

Y lo es en un sentido muy amplio, porque las personas comunicamos con la imagen, con el cuerpo, con la gesticulación, con el rostro, con la mirada y por supuesto con la voz. 

En ese gran contenedor comunicativo el lenguaje corporal es importante, pero el verbal, la expresividad oral, tiene una importancia capital. 

Tener facilidad de palabra, ser elocuente y expresar con claridad y eficacia las ideas son virtudes que distinguen a todo buen comunicador. Y entonces pueden surgir preguntas… ¿cualquiera puede tener el don de la palabra? ¿dominar la oratoria está al alcance de todo el mundo? La respuesta es rotunda: NO. Hay que tener determinadas cualidades como son la elocuencia, la agilidad mental e incluso el carisma

La buena noticia es que la actitud tiene un efecto multiplicador en el crecimiento de toda persona. Eso quiere decir que con entrenamiento, perseverancia, constancia y el aprendizaje adecuado la mayoría de las personas puede mejorar su capacidad comunicativa y descubrir su mejor “yo comunicativo”. La conversión no es automática ni inmediata, pero con trabajo la evolución es segura. Existen una serie de claves para mejorar la comunicación personal en una comparecencia pública.

AUTENTICIDAD

¿Leer un discurso? La lectura en voz alta resta espontaneidad y lastra la comunicación. La inmensa mayoría lee de forma automatizada con el “chip” lector que hace perder naturalidad. Ceñirse a un guion tiene este inconveniente. Salvo que ya se maneje con eficacia la locución, es aconsejable despegarse del texto preparado y añadir, sobre la marcha, comentarios ya previstos de antemano, que reforzarán la naturalidad en la comparecencia.

 

ENSAYO

La preparación es necesaria e imprescindible ante cualquier comparecencia pública. Ningún atleta corre una prueba sin haber entrenado y un “orador” ha de practicar y ensayar su intervención para ganar seguridad y adquirir reflejos que el día de la comparecencia podrá poner en valor.

 

NATURALIDAD

Ser natural es la mayor de las virtudes que todo buen comunicador lleva a gala. La naturalidad es la antítesis de la impostura y el artificio. Cuanto más nos acerquemos a la naturalidad más cerca estaremos de la autenticidad y la eficacia comunicativa. Ahora bien, hay que adaptar esa naturalidad al contexto comunicativo en el que nos encontremos.

ÉNFASIS

Subrayar las palabras importantes de todo mensaje y resultar incisivos es obligado para comunicar con eficacia y convicción. La comunicación personal directa y espontanea está llena de énfasis y este no puede desaparecer en una comparecencia pública con un tono monocorde y neutro.

 

INTERÉS

La comparecencia pública es lo más importante que ocurre en ese momento para el que comparece y por ende ha de mostrarse interesado en su intervención. No puede inferirse de su imagen o tono verbal apatía, descreimiento, desidia, aburrimiento o desinterés.

 

 

3 consejos para ponerle a tus discursos

Vamos a trabajar a continuación el énfasis; es decir, la habilidad para no leer con la misma energía o fuerza todas las palabras y expresiones de nuestro discurso. Marcar más o menos los distintos momentos de nuestra intervención es una de las cualidades básicas de un buen orador. Hay otras muchas que iremos viendo en este blog, pero dedicarle unos minutos al énfasis es un buen punto de inicio.

1. ENFATIZA CON EL SILENCIO.

Sí, no tengas miedo a los silencios en tu discurso. Ayudan a enfatizar. Debe ser una pausa breve, por supuesto, que puede ir antes o después de la palabra o expresión que quieres destacar. 

Si va antes, el silencio tiene la función de decirle a quien te escucha que lo que vas a decir a continuación es importante. No es necesario que lo digas, pero se entiende así con el silencio.

 

Si la pausa va después del mensaje clave, das un tiempo para que tu público asimile, reflexione o digiera lo que acabas de contarles. Además, con un silencio tras el mensaje dejas que los asistentes aplaudan, si es el caso. Fíjate en que la inmensa mayoría de los políticos recurren a este truco en sus discursos.  

Por ejemplo, imagina que eres el CEO de una empresa y pronuncias un discurso de agradecimiento a tu equipo por los esfuerzos realizados para salir de una crisis. Tu mensaje clave es que habéis llegado al final de esa situación:

«Por eso, hoy quiero anunciaros algo importante. (BREVE SILENCIO ANTES DEL MENSAJE CLAVE, EL PÚBLICO QUEDA EN SILENCIO, EXPECTANTE) El final de esta crisis ya es una realidad».

«..De esta manera, y gracias a la ayuda de todos vosotros, el final de esta crisis ya es una realidad» (BREVE SILENCIO DESPUÉS DEL MENSAJE CLAVE, SURGEN APLAUSOS) Una crisis que, como decía… 

2. TAMBIÉN EL CAMBIO DE RITMO ENFATIZA

Cambiar de ritmo también te ayuda a enfatizar. No puedes mantener la misma velocidad en tu discurso o conseguirás aburrir a todos. Por ejemplo, piensa en Matías Prats, para mí un referente en esta y otras muchas habilidades de comunicación. Cuando Matías quiere destacar una palabra o expresión entre el resto ralentiza el ritmo de lectura de ese término habitualmente, como si cada sílaba estuviera separada por un guion:

«Ha sido un suceso im-pre-sio-nan-te».

Ten en cuenta además que, si la base de tu intervención la tienes escrita, debes procurar no construir las frases con el mismo «tamaño»  (número de palabras) porque, de hacerlo, el ritmo de lectura será muy monótono. Por eso es aconsejable que combines frases cortas con otras más largas.   

Y UN TERCER CONSEJO PARA ENFATIZAR: EL CONTRASTE DE VOLUMEN 

De las tres recomendaciones, esta es posiblemente la menos conocida. Se trata de pronunciar palabras o expresiones que van juntas a un volumen diferente.

Por ejemplo, imagina que eres un líder de la oposición que se dirige en un mitin a sus simpatizantes. Prueba a leer las palabras en mayúscula con un volumen un poco más alto que las que van en minúsculas:

«¿Y QUÉ QUEDA DE AQUELLAS PROMESAS QUE NOS HICIERON? nada, absolutamente nada».

El juego de hoy. Comprueba cómo andas de

¡Ha llegado el momento de jugar! 

No solo hay que tener en cuenta la autenticidad, el ensayo, la naturalidad, el énfasis y el interés. Si pronuncias las palabras de forma clara y limpia, se notará el resultado en tus intervenciones en público.

¿En qué consiste el juego?

Primero prepara la grabadora del móvil o la que tengas a mano y grábate leyendo en alto el texto que aparece bajo estas líneas. Ese texto es «el problema». Después, lee un breve texto sobre 3 errores comunes en la pronunciación de palabras. Y finalmente, para saber si has cometido alguno de esos fallos, pulsa sobre la zona sombreada en rojo, «la solución». La solución aparece en formato audio, con mi voz. No es la mejor calidad porque lo hago directamente en el móvil, durante el confinamiento del COVID-19 y pocos medios. ¡Resuelve ahora el problema!

Aquí tienes el

LEE ESTE TEXTO (EL PÁRRAFO AZUL) Y GRÁBATE LEYÉNDOLO. NO AVANCES EN LA PÁGINA HASTA HABERLO GRABADO Y ESCUCHADO:

«La amiga alemana advertía a Ana de la necesidad de buscar un gimnasio en Madrid. Sería, le dijo, más feliz que una perdiz. Ana era una chica activa, muy interesada en la actualidad deportiva, y no podía permitirse ahora dejarlo todo».
Ahora graba el texto y escúchalo. Solo después, sigue leyendo:
 

¡Ya está! ¿Ha sido un texto breve, verdad? 

Y sin embargo, no es tan sencillo pronunciar correctamente todas las palabras incluidas en el párrafo. Hay 3 errores muy frecuentes. 

Estos:

SINALEFAS.– Cuando una palabra termina en vocal y la siguiente comienza con la misma vocal, como aquí ocurre en «la» y «amiga», «amiga» y «alemana», «alemana» y «advertía», «advertía» y «a» y «a» y «Ana», cuando eso ocurre, podemos caer en la tentación de pronunciar esas dos sílabas como si fuesen una sola. En este caso, una mala pronunciación con abuso de sinalefas nos llevaría a decir algo así como «lamigalemanadvertíana…». (Lo sé, es difícil hacerlo tan mal, estamos caricaturizando un poco para que se vea más claro).

LA D FINAL.- En el mismo párrafo hay también dos palabras que, terminando en letras distintas (la d y la z), muchas personas pronuncian del mismo modo. La d al final de una palabra no se pronuncia igual que una z. Se dice Madrid y no Madriz

LA C ANTES DE T.- Para acabar, procura pronunciar como una «k» suave todas las «c» que te encuentres antes de una consonante como la «t». 

¿Crees que puedes haber cometido uno de estos tres errores en la pronunciación del texto? Si es así, te aconsejo que vuelvas a grabarlo y a escucharlo y que, solo después, escuches la solución.

 

Aquí tienes la

En este audio te doy una explicación al problema de esta entrada:

Bibliografía: ¿Y tú, cómo te cuentas?

Existen más tips, consejos o claves para destapar el mejor “yo comunicativo” de cada persona que Ángel G. Morón nos cuenta en el libro “¿Y tú, cómo te cuentas? Claves para la comunicación personal brillante y efectiva”, donde nuestro colaborador de hoy intenta ilustrar con mayor profundidad, con ejemplos, cómo conseguir que la comunicación sea un valor positivo y contribuya al crecimiento personal y profesional.

En estos momentos está abierto el plazo para inscribirse en uno de estos dos cursos online que Ángel imparte en Atresmedia Formación: 

https://www.atresmediaformacion.com/curso/locucion-audiovisual-en-radio-y-television/

https://www.atresmediaformacion.com/curso/introduccion-al-doblaje-y-locucion-publicitaria-en-radio-y-tv-online/

¿Qué te ha parecido esta nueva forma de enfocar el blog, introduciendo el elemento juego en la comunicación? ¿Me lo cuentas en un correo?

Cómo pedir perdón en el ámbito digital: juega y comprueba si sabes hacerlo

Información del caso real: pidas perdón así

«Somos sentimientos y tenemos seres humanos y entonces a mí me ha dolido mucho»

«Cuanto peor mejor para todos, y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo, beneficio político».  

Los deslices dialécticos del expresidente Mariano Rajoy han dado para muchos memes, carnaza para la entonces oposición y unos cuantos titulares divertidos. Pero nunca habían generado material para unas clases dirigidas a niños de 14 a 16 años y emitidas, además, en la 2 de la televisión pública. Hasta ahora. Hasta que a los responsables del programa Aprendemos en casa les pareció buena idea recurrir a Rajoy como ejemplo de la incoherencia en el uso del lenguaje.

Muy probablemente habrás visto el vídeo. Si no es así, te aconsejo que lo veas antes de seguir leyendo:

¿UNA ANÉCDOTA?

Antes de seguir, conviene situar el error en su justo lugar. El día anterior al que escribo esta entrada murieron 585 personas en España víctimas del coronavirus. En este contexto, que un canal de televisión, aun siendo público, tenga el mal gusto que han demostrado tener sus responsables, ese hecho, se queda como mucho en un motivo para la queja del Partido Popular y de los ciudadanos de cualquier partido o afinidad ideológica que no comparten esta metodología de enseñanza, por llamarla de alguna manera.

ERRORES INVOLUNTARIOS

Pero no se vayan todavía, que aún hay más: el tuit del Ministerio de Educación. Se supone que, conscientes de la metedura de pata, se ordenó desde el ministerio la publicación de un tuit en el que, es cierto, se piden «disculpas por ello», pero el efecto positivo del perdón se diluye con la calificación del mismo como un error involuntario.

ERROR SÍ, VOLUNTARIO NO

Un error involuntario habría sido por ejemplo que, en una emisión en directo, al profesor-presentador se le hubiera colado de fondo, la imagen de Rajoy. Alguien en ese momento habría tocado la tecla inapropiada. Un gazapo de televisión y punto. Pero no ha sido así en este caso. Es un programa grabado, hay al menos un profesional que se debería haber encargado de supervisar el programa antes de su emisión. Se supone que lo vio… pero le pareció buena idea hacer lo que hizo.

PEDIR PERDÓN SIN MATICES

En este blog he hablado alguna vez de la necesidad, en comunicación de crisis, de pedir perdón sin matices ni ironías. A veces los matices vienen de la mano de un «si» condicional que sobra: «Perdón si hemos ofendido a alguien»… cuando está claro que sí lo han hecho. Y la ironía puede expresarse incluso con una rima: recuerdo aquel director de la DGT que, para explicar los motivos de que se había ido a Sevilla para gestionar un bloqueo monumental en las carreteras por culpa de un temporal de nieve, dijo que en Sevilla la wifi iba «de maravilla». 

Si una organización comete un error, esta se disculpa con sus víctimas, les explica el porqué del fallo y las compensa. Parece facil, pero ¡cuánto nos cuesta pedir perdón! 

La colaboración del experto:

Javier López Menacho

Javier López Menacho

Escritor, consultor y experto en gestión de redes sociales

Si hay un sentimiento universal que todo el mundo hemos vivido alguna vez, es el perdón. Saber pedir perdón y saber perdonar, es un aspecto esencial de la naturaleza humana.


 Todas las personas, en mayor o menor medida, hemos pasado por ahí. Comprendemos lo difícil que es pedir perdón y, en ocasiones, lo difícil que es aceptarlo.


La comunicación digital no es diferente, es exactamente igual. Cambian los códigos a la hora de comunicarlo, cambia el canal, puede tener más emoticonos o menos, mayor o menor longitud, pero la esencia es la misma. 


Pedir perdón es, a su manera, una prueba de fuego para cualquier persona que se dedique a la comunicación. Exige dejar el ego al lado, empatizar con la parte que se siente ofendida, reconocer un error y hacerlo público. No es sencillo para quienes están acostumbrados a comentarios positivos y entornos confortables al respecto a su actividad.


Desde mi experiencia, emitir un mensaje pidiendo perdón tiene varios puntos clave, que os intentaré resumir a continuación.


El primero es pedirlo de forma sincera. No aludir a terceros, no echar balones fuera, no escudarse en un relato exculpatorio ni delegar la emisión del mensaje. Pedir perdón es, en definitiva, pedir perdón. Arrepentirse de una

acción, y eso es lo que debe quedar claro en el primer mensaje que exportes a tu comunidad digital. Lamentas lo que ha sucedido. En este momento es cuando están prohibidos los “peros”.  

Acto seguido, es importante comunicar alguna acción de reparación. Después del perdón siempre viene el propósito de enmienda. ¿Qué puedo hacer para reparar el daño y hacer que te sientas mejor? Ojo, el perdón no se gana de manera material, sino de manera espiritual. No hay que confundirse, el perdón tiene que ver con lo sentimental y esa esfera debe jugar tu respuesta. Luego, llegará la hora de traducirlo a acciones concretas, y entonces sí puede entrar en juego el aspecto material, pero no antes.

Por otro lado, la acción de disculpas debe emitirse en el mismo canal que se emitió el mensaje que dio lugar a la ofensa. No escondas tu perdón, no lo ocultes a la vista de la misma comunidad que vio el primero de los mensajes, no puedes dar la sensación de que lo haces a regañadientes. Tampoco puedes intentar hacer de tu perdón una acción de marketing. El perdón debe ser sincero, si trae cosas positivas, bienvenidas seas, pero no uses tu perdón para procurarte más beneficio que el de aliviar a las personas a las que has podido herir. 

Una vez has pedido perdón, lo has comunicado y te has ofrecido a realizar acciones reparadoras, haz un seguimiento para que esas acciones se terminen llevando a cabo. No hay nada peor que un compromiso de reparación que acaba en el limbo, es casi peor que la ofensa previa. 

Una vez acabado el ciclo reparatorio, pregúntate. ¿Qué he aprendido de la experiencia? ¿Cómo puedo incorporarlo a mi ciclo de comunicación y a mis protocolos de crisis? ¿Qué aspectos han hecho de esta crisis una crisis única y diferente al resto?

Y por último, no te fustigues más de la cuenta. Todo el mundo tiene derecho a fallar. Todo el mundo ha errado, se ha caído, se ha levantado y ha seguido con su vida. El proceso te hará crecer y mejorar personal y profesionalmente. No te enmarañes con tu error y otórgale la justa medida, aprende, pues la vida es eso, un continuo aprendizaje, y sigue hacia delante.

Si has pedido perdón y lo has comunicado con transparencia, honestidad y cercanía, debes tener la conciencia tranquila y seguir tu camino. 

El juego de hoy. ¿Sabes decir en redes sociales?

Llega el momento de jugar y aprender. Ese es ahora el propósito final de este blog. Primero te planteamos un caso, después te preguntamos acerca de un «problema» de comunicación, piensas la respuesta y, cuando la tengas clara, haces click en la zona sombreada en rojo para ver las respuesta. ¿Listo? ¡A jugar!


EL PLANTEAMIENTO DEL CASO

Nos inspiramos en un caso real, aunque algunos de los datos son inventados, con el fin de recrear una situación. La historia tiene como protagonistas a la periodista Samanta Villar, a la marca Hero Baby y un community manager…

TU ROL EN ESTE JUEGO: ERES UN COMMUNITY MANAGER

Imagina que eres el nuevo community manager de Hero Baby, la conocida marca de alimentación infantil. Tu antecesor en el cargo fue despedido ayer, después de haber publicado un tuit de respuesta a otro mensaje que la periodista Samanta Villar había colgado en Twitter, criticando a la marca por el uso de aceite de palma entre los ingredientes. 

Este fue el tuit (real) de Samanta Villar:

Y este el tuit (real también) con el que tu antecesor respondió a la periodista:

 

¿Cómo te has quedado, si no conocías el caso? De un plumazo, el community destroza la reputación de la marca, enfrentándose a una periodista con cientos de miles de seguidores en redes sociales y de espectadores en sus programas de televisión. 

Seguimos jugando, ahora, con el problema de comunicación que se te plantea como sucesor del autor del polémico tuit anterior. Lee lo que aparece abajo, en «EL PROBLEMA» y no pulses de momento sobre «LA SOLUCIÓN».

Aquí tienes el

EL PROBLEMA. Te han contratado para resolver la crisis reputacional que provocó el community anterior. La primera decisión que debes tomar es cómo pedir perdón a Samanta Villar. Desde la dirección de la empresa te sugieren el texto que ves en este tuit (el real, el que se utilizó para pedir disculpas). Tú debes decidir si lo publicas tal como está o si redactas otro alternativo. ¡No hagas click aún en «LA SOLUCIÓN»! Antes, lee el tuit que te proponen y, si no lo consideras apropiado, redacta otro alternativo. Cuando lo hayas hecho, entonces sí, haz click en «LA SOLUCIÓN».

Aquí tienes la

¿Publicarías el tuit de disculpa tal como te han aconsejado o redactarías otro?

¡Dime que no has publicado ese tuit, alma de cántaro! Por los motivos que has leído en esta entrada, el tuit de «disculpas» deja mucho que desear. Se pide perdón, sí, pero resulta difícil de creer que el ánimo en el mensaje anterior no ha sido ofender a la «famosa y acomodada» Samanta Villar. 

Por otra parte, el uso de un hashtag comercial (#Empiezalavida) tampoco parece muy apropiado, por oportunista.

Un tuit que tiene en cuenta todo lo que hemos expuesto en esta entrada, de los muchos posibles, hubiera sido, por ejemplo:

«Samanta, perdónanos. Nos hemos equivocado. Somos conscientes del error cometido con el tuit anterior y te pedimos disculpas por el daño que hemos provocado. El equipo de Hero Baby». 

Bibliografía para saber más de

Un libro reciente que analiza de forma clara, documentada y amena varios casos de crisis en el ámbito digital es «SOS, 25 casos para superar una crisis de reputación digital», de Javier López Menacho. Entre esos 25 casos se encuentra, por cierto, el de Hero Baby y Samanta Villar. 

Tienes el libro aquí: http://www.editorialuoc.cat/sos

¿Qué te ha parecido esta nueva forma de enfocar el blog, introduciendo el elemento juego en la comunicación? ¿Me lo cuentas en un correo?