José Luís Martín Ovejero: «Mentir es agotador, el cerebro en multitarea se cansa»

Cuando mentimos nos comunicamos de una forma diferente. Es como si la mentira tuviera su propio lenguaje e hiciera que nuestro cuerpo se comportara de una determinada manera. Saber identificar esos indicadores de que nos están engañando nos resulta útil para todas las facetas de nuestra vida, según nuestro invitado. José Luis Martin Ovejero es abogado, máster en Análisis del Comportamiento No Verbal, formador de charlas TED y, sobre todo, una persona vital y llena de energía.

En esta entrada y, de una forma más completa, en el episodio 5 del podcast, aprenderás a:

José Luis, en tu libro «Miénteme… si te atreves», de editorial AGUILAR, citas a un psicólogo que afirma que mentir «es una tarea emocionalmente agotadora y cognitivamente exigente». Supongo que estás de acuerdo…

Mentir es agotador. Cuando estamos contando una historia de algo que nos ha sucedido, por ejemplo, la semana pasada, simplemente nuestro cerebro acude al recuerdo y lo cuenta mejor o peor, con más o menos detalles, en un orden o un poco desordenado, da igual: lo cuenta según lo recuerda. Pero si pasamos al mundo de la mentira y tenemos que empezar a construir sobre algo que no existe, más aún cuando sí tenemos una historia verdadera en paralelo, el problema es que el cerebro tiene que estar, por una parte, reteniendo la información verdadera para que no asome y no sea descubierta, y a la vez, en multitarea, construyendo una historia falsa. El cerebro en multitarea se agota, trabaja muy mal y es lo que deja justamente señales.

Hablemos de esas señales. de cinco tipos de indicadores:  debilidades de las narraciones, lenguaje de distanciamiento, falsa perfección, necesidad de distanciamiento y, además, el uso de los tiempos verbales. Esto último, que el uso de los tiempos verbales sea un indicador de una mentira, me llama muchísimo la atención… 

Imaginemos que  estemos preguntando a una persona que nos cuente algo que le sucedió la semana pasada. Y se trae la historia muy bien preparada, nos está contando qué le pasó… ¿Cuál es el tiempo verbal que va a utilizar? El pasado, como es lógico. Pero de pronto nosotros empezamos a sospechar, porque hemos visto algunos indicadores de que podría estar mintiendo. ¿Qué debemos hacer? Dejar que acaba su historia y comenzar a preguntar nosotros. Y cuando empecemos a preguntar, le sacamos de su zona de confort y tiene que empezar a construir en ese momento un «plus» sobre la historia que traía preparada, ¿qué le ocurre al cerebro? Que tiene que empezar a construir una historia en ese instante. Y no deberíamos olvidar que los verbos siguen a la acción: si el mentiroso está construyendo esa historia falsa en vivo y en directo, el cerebro le traiciona y comienza a utilizar en algunas ocasiones verbos en presente. (…) Se nos debería encender una bombillita de «peligro, peligro, peligro».

El comportamiento también da señales que delatan al mentiroso. ¿Qué pasa, por ejemplo, con nuestro rostro, para ti el indicador más importante?

Tengamos en cuenta que de serie, por pura evolución humana, cuando sentimos una emoción con fuerza (alegría, tristeza, ira, sorpresa, asco, miedo y desprecio) vamos a activar de manera automática y no consciente unos músculos en nuestro rostro. ¿Entonces, qué pasa si llega alguien y le pregunta al otro: Oye, sabes que he visto a tu ex con tu mejor amigo? En ese momento, le pega un chasquido en el cerebro y quizá se entristece, quizá se enfada… Y el rostro se va a activar. Va a haber unos músculos que van a decir me enfado o me entristezco…  Pero llega llega el lenguaje verbal, que sale del cerebro más razonador. Y el lenguaje verbal le dice al amigo: «Fenomenal, porque aquí cada uno hacemos nuestra vida». Sí, sí… pero lo primero que has dicho ha sido con tu rostro. (…) Cuando existe una disonancia completa entre el mensaje verbal y el no verbal, vamos a fiarnos del no verbal, porque no lo controla nuestro cerebro controlador, sino que es el emocional que grita cuando siente mucho.

Escucha la entrevista completa a José Luis Martín Ovejero en el episodio 5 del podcast: